Sobre lo de Anasagasti
Cierta escandalera y alboroto ha creado el articulo de Iñaki Anasagasti, discutiendo la ejemplaridad de los reyes españoles y su familia.
Una cree que la forma del artículo no es del todo la correcta; se puede decir lo mismo sin insultos, pero que el fondo está absolutamente ajustado a la realidad de lo que mucha gente opina- aunque no lo exprese.
El tema en el fondo, no es si la familia real nos gusta o no, sino que en España no se ha votado la forma de gobierno que se quiere. El referéndum que hizo Franco para institucionalizar a su sucesor, fue un referéndum hecho bajo una dictadura, con lo que no tiene el menor valor a la hora de decir que se votó que sí.
La Constitución, que fue hecha a través de un pacto de silencio, es decir, a cambio de no menear las responsabilidades políticas de la dictadura y sus impulsores, difusores, propagadores, y contribuyentes- y aquí estaba la iglesia, los militares, la clase “política”, los procuradores en pleno, el estamento militar, y una buena parte de la burguesía que cerró los ojos- lo único que constató es que la gente no quería Dictaduras, ni dictablandas, ni generalitos, ni iglesia bajo palio, sino Libertad y futuro.
Pero la Constitución nació lastrada por dos errores básicos: uno olvidar que la Memoria si pretende acallarse permanece latente hasta que aflora, y dos, instaurar una forma de estado que provenía de una decisión tomada por un dictador.
Y no solo eso, sino que también, una vez votada, se pasó un tamizadísimo velo de silencio por el hecho de que en Euskadi la mayoría votó No, a la Constitución.
Que el Rey contribuyó de modo expreso a afianzar la democracia con su actitud el 23 de Febrero, es un hecho. Pero eso no debe hacer olvidar que no fue elegido por el pueblo.
Que los diputados y senadores cobran y ganan bastante mas dinero que usted y que yo, es evidente. Que dicen tonterías, es evidente. Que se equivocan, es evidente. Que muchos están inmersos en escándalos y trapicheos de los que conocemos la décima parte, es evidente. Pero cada cuatro años tenemos la oportunidad de echarlos. De elegir a quien queremos, de decirles que hasta aquí hemos llegado.
El rey también se equivoca, también dice bobadas, también mete la pata, también cobra muchísimo más que usted y que yo, también lleva una cohorte de personas a su servicio que pagamos los españolitos de a pie; pero en este caso, no conocemos ni una sola de las cuentas, no podemos decidir que no nos gusta, no podemos decidir que hasta aquí hemos llegado. Y ni siquiera podemos gastar una broma porque nos acusan de injurias. Porque al rey no le hemos elegido nosotros. Nos le han dado puesto.
Y esto, solo que con unas formas que a mí personalmente no me parecen las correctas, fue lo que vino a decir Anasagasti.









Y yo lo suscribo.
Eso sí, sólo un pequeño matiz: que en el País Vasco se votara en mayoría que No a la Constitución no deja de ser algo anecdótico si tenemos en cuenta que el referéndum se hizo en todo el territorio del país, porque aunque una minoría de ciudadanos no la quieran -como a veces a u na mayoría de votantes no les hace gracia el partido que está en el Gobierno- deben respetar la voluntad de la mayoría si es que verdaderamente son democráticos.
Ahora bien, que es un dato a tener en cuenta que, en resumidas cuentas, muestra otro síntoma del conflicto político vasco aún por resolver, no creo que quepa duda sobre ello.
Con su permiso, linkeo este artículo ;)
Comentario por divergencias | Julio 28, 2007
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