Bitácora de Alena Collar

Una Ventana donde asomarse

Cosas sin ninguna importancia

Amanece un día helado en Madrid. Cosa que yo no debería mencionar en este sitio, dadas las profundas reflexiones que nos están cayendo en la cabeza acerca de lo que es y debe ser  en general un blog.

Una se siente pequeñita y casi casi inscrita en una burbuja; ¡ mon Dieu!… en medio de las terribles discusiones que hay montadas sobre este mundo de la Red, y yo escribiendo sobre el frío que hace en Madrid…

Ay señor, no tengo remedio.

Mira que si alguien lo lee y saca la tremenda consecuencia de que no estoy al loro, y que, además, me trae al fresco estarlo…

Tendrá razón, claro.

Decía que ha amanecido un día helado en Madrid. No se me ha helado el blog porque lo conservo abrigadito; le doy calorcito de lugar al que acudir, le pongo calditos de escritura, y le acuno con comentarios que los lectores tienen a bien insertar.

Pero yo sí que amanecí casi pajarito. Y, paseando por la calle con el chucho (¡horror de los horrores, hablar de un chucho en un blog, que es una cosa tan seria!) veía cómo en mi barrio se iba formando el típico vaho en los coches aparcados de los días de invierno. Todo el mundo con abrigo y bufanda; hasta las señoras con el carrito de la compra, que bufan y rebufan yendo al Saveco, y que normalmente no llevan bufanda porque les sobra con el calor que da subir la cuestecita con los paquetes.

La furgoneta municipal, como todos los días, aparcada junto a la entrada del garaje, atascando la acera; buena forma de demostrar que las multas no van con ellos.

El mercadillo de Antonio Toledano lleno de aproximaciones (de momento echar un ojo, nada más) al letrero de “congelo y guardo besugo para navidad”.

La placita esquinera con Peñascales vacía, salvo de hojas secas que no ha barrido ni el otoño ni los barrenderos…

Así se ha ido deslizando la mañana…

Mientras se alborota la blogosfera y yo sigo hablando de cosas sin importancia.

 

Noviembre 29, 2007 Publicado por alenar | Del vivir habitual | | 1 comentario

Pablo Saldaña en “veinte minutos”

Noviembre 28, 2007 Publicado por alenar | recomendados | | Aún no hay comentarios

Reuniones blogeras.

 

Revolucionada anda la blogosfera por lo que leo con el último encuentro de blogeros.

Yo debería ahora hacer un articulo muy serio, hablando de la importancia de los blog, pero es que no me sale. De lo que quiero hablar es de lo siguiente, a ver si soy capaz de explicarlo con palabras sencillas.

A mí me parece que los blog están muy bien siempre que mantengan su libertad individual. Hace un tiempo en los blog ha empezado a escribir un tipo de gente que puede que tenga muchas ideas, puede que sea muy imaginativa, puede que además proceda de empresas o de medios de comunicación o de empresas indirectamente vinculadas a ellos. Gente que se empieza a conocer, empieza a relacionarse y empieza a hacer reuniones, charlas, ir a contar su experiencia, etc.

Y todo eso está muy bien  y a mí me parece de perlas.

Pero a mí – subjetivamente y arriesgándome a que me llamen ingenua, torpe o tonta- no me interesa nada en absoluto.

Miren ustedes, a mí las asociaciones no me gustan. No me han gustado nunca. Una es individualista, anarquista y va por libre. Una tiene un blog para contar aquello que pudiera suceder y hacerlo a su manera; no me interesa ganar dinero con el blog, no quiero meter publicidad, no me apetece nada depender de otros, ni empresas, ni medios ni publicistas.

Qué le vamos a hacer…

Yo entiendo que haya asociaciones, que la gente se una, que se defiendan determinadas cosas; lo entiendo, lo respeto, me parece muy bien, pero yo no quiero participar en eso. Simplemente porque eso me obliga a depender ya de las “decisiones colectivas” -que pueden ser muy buenas, no digo que no- y no exclusivamente de las mías.

Y en mi blog decido yo.

El futuro de los blog…pues miren; el futuro será tal y como lo vayamos escribiendo cada uno; habrá más de un movimiento asociativo, unos funcionarán, otros no, y habrá gente que sigamos escribiendo por libre y tan ricamente. Creo que ambas cosas son perfectamente compatibles.

¿No creen?…

 

Noviembre 26, 2007 Publicado por alenar | Internáuticos y sin Nik | | 3 comentarios

Hostelería para todos

 

Leo en el semanal de El País – en la versión impresa- un reportaje bastante largo sobre hostelería; a éste se le añade un especial sobre el sector, con un gran interés. Y aparte de entretenerme, siempre me ha interesado el tema desde que dí clases en la Escuela de Hostelería  y Turismo de la Casa de Campo, me ha dejado pensando.

Por una parte se apunta la progresiva digamos tecnificación de la oferta hostelera. Es decir, el uso de distintas innovaciones, tanto en lo que es la rama de creación culinaria como en lo que toca a diseño y prestaciones de los servicios, en hoteles, restaurantes y simples hostales o incluso cafeterías.

Pero por otra parte hay una sensación- o me ha quedado a mí- de globalización de las ofertas; algo así como si el sector dependiese de cuatro o cinco imaginativos que dictan sus ideas al resto, y que, estas ideas, aún siendo muy beneficiosas en general, no dejan lugar a la individualización de lo que se ofrece.

Quiero decir; se va de la cocina de vanguardia de Ferrá Adriá, a la cocina digamos asentada ya de Juan María Arzak, y del hotel para grandes empresas al hotel para congresistas. Pero- me pregunto yo- ¿esas creaciones y esos precios, le gustarán a la pareja de jubilados que sale un día a cenar haciendo un extra?…

No sé, a mí me queda la impresión de que – dicho sea muy en genérico- hoy la hostelería se enfoca al cliente de lujo, a las grandes reuniones, al turista que se deja el dinero sin mucho miramiento, pero que se está cargando al cliente habitual que, a lo mejor- cuando entra en un restaurante preferiría cenar una sopa de ave con tropezones y un lenguado al limón, en vez de no cenar un no se qué a la no se cuántos, que, además se le acaba después del primer y único bocado.

Queda muy fino cenar en otro idioma- ustedes me entienden- pero una se pregunta porqué desaparecen los hoteles, las cafeterías y los restaurantes donde se pueden comer de menú un par de huevos fritos con chorizo y un filete de buey.  Y lo mismo se me ocurre pensar para los hoteles: ¿Es tan necesario que el arquitecto haya colocado quince lámparas venidas de no se sabe donde en el recibidor, en vez de que por la noche exista luz en los pasillos?…

A este respecto, contaría una pequeña anécdota de hace unos cinco años. Sucede que yo he veraneado años en Gijón, en Asturies. Habitualmente en Asturies llueve y sale el sol a ritmo regular, lo cual al paisano – y a los turistas- les pilla ya sabiéndolo y sin excesivo problema se pasa del bañador al paraguas, que, al efecto, se suele llevar en la misma bolsa.

La oferta gastronómica en Gijón es amplia, buena y barata, en general, y hay para todos los gustos.

Ahora bien. Estábamos en el mes de agosto, y se puso a diluviar con contumacia repetitiva, monocorde y casi diría que obscena. Es decir, que se pasó cuatro días diluviando y no lo dejaba. Y claro, bajó la temperatura aproximadamente diez grados, con lo que, si normalmente estábamos a dieciséis, ya se pueden imaginar que hacía un frío que pelaba.

Y los primeros días, entraba una a comer en los cafés, restaurantes y bares de la ciudad y no había más que platos combinados, o la típica fabada, que no es cosa de comerla todos los días por mucho que enamore.

Curiosamente los cafés, restaurantes y bares de Gijón se fueron despoblando progresivamente.

Hasta que al cuarto día, empezamos a leer letreros en la mayoría de ellos, con esta leyenda: “sopas, caldos y purés”…

Huelga decir que volvimos a llenarlos con generosidad y alivio. A eso se le llama rapidez de reflejos en el sector…

 

Noviembre 25, 2007 Publicado por alenar | Del vivir habitual | | 1 comentario

Esta extraña manera… – I –

Llevo yo mucho tiempo queriendo escribir este articulo, y nunca me termino de decidir, porque parecería nimio o un mero contar cosas personales.

Y bien, pues, hoy me lío la manta a la cabeza, y aprovechando que me ha dado por lo íntimo en esta helada tarde invernal, vamos a hablar de:

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Noviembre 24, 2007 Publicado por alenar | Internáuticos y sin Nik, Pequeñas memorias | | Aún no hay comentarios