A comer buñuelos.
Yo debería hoy comentar la sentencia del Tribunal que juzgó el 11M, si fuera una periodista al uso…
Pero no lo soy, y en este día festivo, en que he amanecido a las diez y media de la mañana, he desayunado café con leche, dos trozos de bollo, y una galleta, he sacado a mi perro de paseo, nos hemos parado con la gente del barrio que salía tarde porque están de vacaciones, he charlado con la dueña de Tania, con uno de los camareros del bar que llaman “El Patatín”, y me ha saludado tan afectuoso el tendero del mini mercadillo al lado de la casa de mi hermana, que pasaba con un capazo (el tendero, no mi hermana), pues la política la he declarado de cierre y escribo sobre algo tan bobo como vivir en lo sencillo.
Y sí; sería lo mismo mucho más importante estar “al loro” de declaraciones, reacciones, opiniones a favor y en contra y dar mi propia opinión y entonces que todos ustedes entraran en esta página para dar la suya, y crear otra vez un maremagnum de síes, noes, y yo digo que…y todos requetepuestos y requeteinformados, claro que sí…
Bueno, pues miren, no me da la gana.
Estoy de día festivo, me voy a comer buñuelos y huesos de santo, mi perro está esperando tumbadito al lado mío que le de su comida, hace frío pero la calefacción calienta la casa como un calorcito de toda la vida, de cosas buenas, y sencillas, y amables, y no me da la gana darles a ustedes la matraca con los “importantísimos acontecimientos de la vida nacional”; vayan ustedes a leer el periódico y se enteran si quieren, pero yo, me voy a comer buñuelos.










Yo me he zampado cinco buñuelos con un cafelito solo y cargado.
Me parece muy bien hablar de la vida sencilla. Quienes no pueden hablan de otras cosas y respetan menos.
Besitos/azos.
Comentario por Mariano | Noviembre 1, 2007