De Año Viejo
No quisiera yo desaprovechar el día para un par de cosillas.
La primera desear a quien se pase por aquí que tenga un muy buen 2008.
La segunda, y ahora en lo personal, agradecerles a todos ustedes las visitas, los comentarios y la lectura de este cuaderno de Bitácora, que pronto cumplirá un añito.
Mucha gente escribe para desahogarse, para pormenorizar sus cosas, para explicarse a sí misma.
Yo escribo porque no sé hacer otra cosa medianamente bien.
Yo escribo para ustedes.
Y mientras ustedes sigan por ahí aquí estaremos.
Gracias por su insistencia. Por ser más de diez mil lectores/as, y por quedarse un ratito.
Anticlericales
Leyendo un artículo de El País digital, acerca de la iglesia católica, en el que hace referencia a que con su actitud está consiguiendo resucitar el viejo anti clericalismo de las izquierdas, me parece que lleva bastante razón.
A la izquierda española en estos últimos veinte años- hablo muy en genérico- le ha traido bastante al fresco la opinión de la iglesia, más que nada porque- también hay que reconocerlo- con sus más y sus menos- la iglesia aceptó la constitución de la democracia y aún con su cuota de poder- enorme, también es cierto- se mantuvo en general en un ámbito discreto de relevancia.
Como debe ser. Porque la iglesia no salvo una organización que debe atender a aquellos que pertenecen a ella y -ya puestos- ayudar a los desfavorecidos que dicen que les importan mucho.
La iglesia en España no ha contribuido en nada al bienestar democrático pero hasta ahora y desde 1975 no lo ha estorbado.
El problema sucede cuando la iglesia considera que dadas las trazas de vocaciones, falta de numerario, pérdida de poder temporal, y restricciones lógicas en un país democrático a sus deseos de control de vidas y haciendas, la iglesia se tira al monte enarbolando dogmas de fe del siglo XIV.
Conozco católicos españoles avergonzados del miserable espectáculo que están dando. Y eso es lo grave para ellos.
Eso entre otras cosas.
Pero vamos con el tema del anticlericalismo de las izquierdas, desde el punto de vista del ciudadano sencillito, vulgar y corriente y sí, de izquierdas.
No se trata de que uno mire a la iglesia y piense en genérico que la iglesia es esto o lo otro. Se trata de escuchar y ver. Y cuando las manifestaciones, los actos, las consideraciones de los representantes de la iglesia son del calibre que son, cuando se denosta a homosexuales, se insulta a las personas por elegir libremente, cuando se escucha que en sus manifestaciones la palabra que consideran un insulto es por ejemplo “homosexual”, cuando se escucha escupir al obispo de Tenerife, cuando se comprueba que en una parroquia de Madrid se cierra la posibilidad de ayudar porque no le conviene al monseñor de turno, cuando en vez de caérseles la cara de vergüenza omiten juzgar los casos de pederastia surgidos en su seno, cuando se agita el espantajo del España se rompe como si la única España posible fuera UNA GRANDE Y LIBRE, dan ganas de vomitar.
Y aunque no lo fuera, termina uno siendo no solo anticlerical sino apóstata.
La Iglesia Española se opone:
Al matrimonio homosexual.
Al divorcio.
A lo que llaman adulterio.
A la enseñanza de valores democráticos consagrados por la Constitución.
A la posibilidad de mayores cuotas de autonomía en las naciones históricas que conforman España.
Al estatuto Catalán.
A la investigación con células madre.
A la ley de memoria histórica.
A la decisión individual de cada ser humano de decidir su propia muerte.
Al aborto. (da lo mismo que corra peligro la vida de la madre)
Y todavía quieren que no seamos anticlericales.
Noticias de un veintiocho de Diciembre
Israel ha abandonado esta mañana los territorios ocupados de la zona de Gaza y Cisjordania.
Irán, EE.UU, Israel, Pakistán y Corea renuncian a poseer armas nucleares y las convierten en chatarra.
Palestina e Israel llegan a un acuerdo completo, devuelven prisioneros y se constituyen en Estados independientes.
ETA anuncia en un comunicado que abandona las armas, y pide perdón a las víctimas
Se proclama una amnistía general para presos en España.
Chavez y el rey de España se reúnen en Chile y se regalan mutuamente un roscón de Reyes.
Son liberados todos los presos de Guantánamo.
Todos los países de la Tierra proclaman la anulación de la pena de muerte.
Las Iglesias del mundo renuncian al poder temporal y regalan sus bienes a los pobres.
El Partido Popular declara que la culpa de todo no la tiene Zapatero.
Zapatero declara que el Partido Popular es más guapo que un San Luís.
Jiménez Losantos se convierte en perrito chihuahua.
Le dan el Premio Nobel de Literatura a un perfecto desconocido de los medios literarios.
En Internet firma todo el mundo con su nombre y apellidos reales.
……
Perdón; se me olvidaba: Hoy es el día de Los Santos Inocentes…
El obispo de Tenerife
El señor obispo de Tenerife ha escupido.
Esto no debería ser noticia, porque últimamente la iglesia en España escupe bastante.
Dice que en los casos de pederastia muchos menores es que “lo están deseando”, y además escupe que se “practica la homosexualidad como se practica la pederastia”.
Mire usted, monseñor, la homosexualidad no se “practica”; se es homosexual como se es rubio o moreno. A ver cuando aprende usted a entender que solo en cabezas tan malpensantes como la suya se puede equiparar una opción sexual privada con una práctica como la pederastia que es delito.
¡Qué miedo tienen ustedes, monseñor!… qué horror vacui les anda rondando con los últimos casos de pederastia descubiertos en su augustísima iglesia católica…
Qué terror pánico a perder el poder sobre mentes y cuerpos…
Qué vergüenza dan algunos de ustedes, monseñor.
Jilicopistas.
El asunto este de los chuleteadores de páginas en la Red, pienso yo que se podría deber a la falta de imaginación suficiente, talla intelectual bastante y sobre todo a pensar que quien lee suele ser imbécil.
Chuletear en Internet es habitual, usadísimo, abundante y además no trae consecuencias. De ningún tipo. De modo que usted puede copiar un artículo zen, de una página sobre el Tao, poner en pequeñito el enlace abajo, si es que lo pone, y pasar por autor de la excelsitud.
Y que a la página sobre el Tao la den morcilla, claro.
El copista tiene dos marcas “de la casa”:
Una, nunca reconocerá que chuletea, dirá que “contextualiza”.
Dos, piensa que es listísimo: No se molesta en crear nada nuevo, se aprovecha del trabajo de otros y además pasa por intelectual.
Hasta que le pillan, y entonces monta la de dios es cristo, se enfada mucho, dice jilipolleces del tipo “Internet es de todos” y te pone de borde para arriba.
Por eso, porque con lo que responde es con jilipolleces, no hay que llamarle copista, sino jilicopista.







