Bitácora de Alena Collar

Una Ventana donde asomarse

Vollard: Memorias de un Vendedor de Cuadros.

Acabo de leer una reedición de las Memorias de un Vendedor de Cuadros, de Ambroise Vollard. Sale en una editorial como preludio de otra serie de libros dedicados al arte, con bastante aparato publicitario y una cierta expectación por los próximos libros que se editen.

Y bueno, habría que decir que para un simple aficionado a la intrahistoria de la pintura no está mal. El libro es una mezclilla de anecdotario artístico y reflexiones del marchante, aderezado por pintoresquismo muy belle epoque.

El libro, quiero decir, no está escrito por un escritor, sino por un marchante que contó sus experiencias de modo muy pero que muy a la pata la llana, y sin el menor interés por lo literario. Tampoco – hay que ser sinceros- añade excesivo conocimiento a lo ya conocido sobre el impresionismo y las vanguardias de fines del XIX y mediados del XX.

Es decir, que el libro es – o resulta ser- bastante anacrónico a día de hoy. Leyéndole, una se queda pensando lo poco que Vollard hubiera entendido de la pintura o del arte en el mundo contemporáneo. Su forma de narrar, su modo de ver las cosas, es típica (y tópica) del siglo XIX. Vollard no vivió para sufrir los estragos de la segunda Guerra Mundial; eso probablemente le hubiera hecho descender en gran medida de sus atalajes de marchante burgués dedicado a mecenas.

Hay una sensación, leyéndole, de batiburrillo y de chichisbeo. Muy en la línea de escritos del XIX de presunto tema artístico; sin embargo, no queda nada claro si Vollard sabía con conocimiento de causa que con lo que estaba traficando era con arte o si al fin y a la postre lo que entendió de todo lo que pasó por sus manos de marchante, fue que era “negocio”.

A mí el libro -subjetivamente- me ha decepcionado bastante. Me ha dado la impresión en muchas líneas leídas de estar frente al tendero de la esquina, orgullosísimo del jamón que vendía…

Lee más »

Febrero 10, 2008 Publicado por alenar | Arte, Literarismos | | 2 comentarios