La pataleta de Leguina
Ahora hay políticos que tienen blog. Naturalmente en la mayoría de los casos, no en todos, el blog es una excusa para saber si lo que dicen llega a la gente o la gente se muestra en desacuerdo y entonces quizá cambiar la estrategia de decir lo mismo pero de una manera que nos tomen mejor el pelo.
Digo en general. Y viene esto a cuento porque hoy sale una noticia en el País digital, en terra, y en varios sitios más, en la que se habla de que el señor Leguina le discute a Zapatero las formas en Madrid.
Después comento esto por extenso.
Para empezar me voy al blog de este señor, y leo un articulo que, a mi modesto entender destila resentimiento. Es decir, puede llevar razón el señor Leguina en que en las últimas elecciones autonómicas y municipales el PSOE en Madrid metió la pata nombrando a quien nombró. Ahora bien, decir que las ideas de Zapatero son anacrónicas es cuando menos un contrasentido. Porque da la puñetera casualidad de que ese contrasentido en toda España se ha quedado a siete escaños de la mayoría absoluta. Si me dice el señor Leguina que el PSOE se equivocó en Madrid con la elección de sus aspirantes a gobernar, le digo que sí. Pero si me dice que las ideas que propugna el PSOE son anacrónicas, con todos mis respetos hay que responderle que se lo mire, y que se lo mire bien, porque a mí me parece que el anacrónico es él; es decir, el señor Leguina ya tuvo su oportunidad política y ya la utilizó; llamar anacrónica a una forma de hacer política cuando lo que sucede es que el señor Leguina ya no está en ella, a mí me suena a pataleta.
Como pienso tal y como digo, en su blog, le escribo un comentario, bastante más “suave”, pero diciéndole que no estoy de acuerdo con su análisis. Y naturalmente el comentario no sale. A estas horas (noche del viernes al sábado) ni el mío ni ninguno.
Y esto me lleva a la primera reflexión que hacía al inicio de este artículo. Comprobando que no hay un solo comentario deduzco que el señor Leguina no pretende que los lectores opinen, sino enterarse de si están de acuerdo con él o no para posiblemente venderse como el nuevo “salvador” del PSOE en Madrid. Porque el que sea tan ingenuo de creerse que el blog solo ha recibido mi comentario es que no conoce el gusto de los blogeros por comentar lo que les apetece. Es decir, que no ha aprobado ninguno, para ser claritos.
Y mire usted, señor Leguina, a mí me molesta muchísimo que me salven. Aunque lo quiera hacer alguien que dice ser del PSOE, y que más bien es de sí mismo. Y se lo digo en mi blog, ya que en el suyo solo parece interesar si su idea “vende”.








Yo tampoco soporto que me salven.
Me voy, de inmediato, al blog del señor Leguina y, de estar de acuerdo en tus palabras, intentaré ponmer un comentario.
Yo puedo comprender el resentimiento ( con razón o sin ella) de las personas, a veces el daño supera; lo que ya me resulta más complicado admitir es que salga de las paredes de la intimidad y, mucho menos cuando uno pertenece a algo público; hay que salir llorado de casa (mi hermano dixit). Por otra parte, los “torpedos” de la izquierda ya deberíamos saber a donde conducen y, en caso de olvido, no hay nada mejor que los libros para refrescar la memoria.
Un saludo y gracias Alena.
Comment por tersat | Junio 28, 2008