Bitácora de Alena Collar

Una Ventana donde asomarse

Buena Compañía.

Amanecí a las siete de la mañana. Aún era de noche. Ahora me quedan diez minutos para acostarme. También es de noche.

En el intervalo, un día de viaje corto, mañanero. Llevar flores a quien se quiso aunque traiga recuerdos y nostalgias es también – al menos para mí- una forma de guardar memoria. Sobre todo si las llevas a quien tanto le gustaba recibirlas en su aniversario.

Llovió a la tarde; la mañana la entrevelaron nubes que nos iban preludiando. Fresco el aire, el campo, fresco el ambiente, fresco, reciente, el recuerdo.

Encuentro allí con amigos de tantos años que nos ha llovido la misma lluvia y calentado el mismo sol de los veranos. Bueno es encontrarse cuando hay tiempos comunes, buenos tiempos; como una canción que nos acunara los llevamos con nosotros.

Así regresé; con el equipaje de lo vivido, con la memoria de lo que quise, con la cercanía y cariño de quienes venían conmigo.  Buena compañía todo ello  para seguir camino.

Agosto 16, 2008 - Publicado por alenar | Del vivir habitual | | Aún no hay comentarios

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