Los Juegos Olímpicos para-lelos.
Ayer en un foro al que pertenezco. Forum Literario Letras Libres ( y ya aviso de que se entra por invitación y no entran seudónimos) tuvimos un debate bastante interesante sobre la legitimación o no de China para presidir unos Juegos Olímpicos, y sobre la falta de vergüenza de quienes han hecho oídos sordos a lo que está pasando, cerrando los ojos y poniendo la mano para ir recibiendo la pasta de las sucesivas fuentes de donde llega el dinero para que el espectáculo siga adelante.
Comentaba yo la desvergüenza del COI exigiendo a los deportistas españoles que no hablen de política, y la bajada de pantalones y faldas de esos deportistas diciendo que amén. Comentaban otros la bochornosa ceremonia inaugural, falsa y pregrabada, y por supuesto comentamos todos que los que han conseguido estos Juegos es que no se hable del Tibet, de la represión y de la política dictatorial e infame del gobierno chino.
Pero también comentábamos que estas cosas ya no se comentan. En radio, prensa y televisión, ahora mismo China significa la posibilidad de que un tipo bien pagado se cuelgue al cuello una medallita, de cualquier color y salga en la tele diciendo eso de que “va para todos los españoles”. Y a los monjes del Tibet que los zurzan que están más guapos.
Yo entiendo el miedo a perder la beca de la respectiva federación o a arruinar su carrera deportiva si no se tragan el sapo, pero me pregunto qué valor tiene una medalla cuando hay gente a cincuenta kilómetros a quien están torturando los mismos gobernantes que aplauden en el palco.
Y no es eso lo que más grave me parece, aunque me parezca grave; lo que me parece injustificable es la tragadura de bolo que han debido efectuar todos los periodistas que han ido a China. Es decir, un periodista va a cubrir los juegos olímpicos y le dicen “de política ni pio”; y ellos, que se dicen periodistas dicen que amén e incumplen con el primer deber de esta santísima profesión que es informar con veracidad. La política de pronto no existe, los chinos son estupendos y las calles de Pekín una joyita donde no se ve nada salvo banderitas agitándose al limpio sol del verano.
Y todo esto porque “se molestaría diplomáticamente a China”; sin pensar que a lo mejor la negativa de todos a informar, la protesta de todos los atletas y el aireamiento de la situación habría conseguido más de las autoridades chinas, aunque fuera por miedo, que todas las lameduras de lomo al “gigante internacional”, que debe estar contentísimo de lo bien que se calla todo el mundo.
Afortunadamente yo no soy todo el mundo.








Siendo justos no me parece bien que se carguen las tintas sobre los deportistas, ellos viven de su trabajo y no son ellos los que tienen que aceptar el sacrificio de renunciar a una medalla. Me parece peor el papel de los gobiernos, de la Unión Europea, de EE.UU que se cansa de hablar de democracia en el mundo pero que no se mete con China -el gigante asiático empieza a dar miedo incluso a los del Imperio-, y qué decir del papel de la ONU y de los organismos internacionales. De risa. Para terminar de meter el dedo en el ojo, ¿por qué nadie habló de la pena de muerte en EEUU en los Juegos Olímpicos de los Ángeles y de Atlanta? Misterioso, no?
comentario por luis vea garcía | Agosto 22, 2008
Ese guión me encanta, pero me queda una duda: ¿Seré yo lela?
Claro que, pensándolo bien, si soy para-lela, soy menos lela que si fuera lela entera… ¡Ayyy, qué me he hecho un lío!
Y sí, en cuanto a tu texto, debo decir que el debate estuvo bien y el intercambio de ideas y de opiniones, mejor.
Emma Rosa
comentario por Emma Rosa | Agosto 23, 2008