Septiembre 12, 2008...3:24 pm

Fechas e hipócritas. El 11 de Septiembre chileno.

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Las fechas Importantes, así con mayúscula, ¿quién las dicta?, ¿la actualidad, la prensa, las autoridades, los ciudadanos?…

Ayer fue 11 de septiembre, la Diada en Catalunya, el aniversario del Golpe fascista en Chile, y el aniversario de las Torres Gemelas.

No hubo más cobertura que esa en los medios de difusión, en las radios, en las televisiones públicas o privadas, en los blog, en los artículos de fondo, en las tertulias…

Qué hartura, por dioxx…

Me parece noble y digno recordar ciertos acontecimientos, claro que sí, lo que me parece un mareo, un aprovechamiento del dato y un aburrimiento para el pobre ciudadano es que solo exista esto, que se pretenda conseguir que todo el mundo mundial se empape de la fecha que es, lo solidarios que hay que ser, lo concienciados que estamos, lo muy en cuenta que lo tenemos, cuando, miren ustedes, vamos a reconocernos que es facilísimo decir esto desde el cómodo saloncito burgués donde nos colocamos tan concienciados, tan solidarios y tan dignos.

Estoy muy harta de que me instruyan sobre lo que es Importante. De que se dictamine por mí dónde debo fijar la atención, a qué debo atender, qué me tiene que importar o decir que me importa para dejar patente de demócrata, solidaria y comprometida.

Miren ustedes, en el golpe de estado de Chile yo tenía trece años y ni me enteré de qué puñetas pasaba. En el colegio lloraba una compañera porque se volvían a Chile y ella no quería irse, pero ni pajolera de qué era aquello del Golpe. Decir esto, claro, es ser heterodoxo y malaje, y malísima persona, aunque años después nos hayan pegado en manifestaciones a favor de los presos chilenos. Pero decir que el día del Golpe una estaba en el colegio haciendo ejercicios de matemáticas y que su única preocupación es que no la sacaran a la pizarra para hacer quebrados es sentar plaza de insolidaria.

A mis trece años me importaba mucho más que esa tarde mi Papá nos llevaba al cine, sinceramente.

Y a eso voy, a la cantidad de gente que hoy rondamos la cincuentena y que esos temas nos cogieron de críos, sin preocupaciones, sin interés alguno por aquello, porque era cosa de “los mayores” y sin enterarnos de nada, y que sin embargo ahora o decimos que “estábamos preocupadísimos” o somos unos insolidarios de la leche. Y entonces sentamos plaza de hipócritas, ponemos cara de circunstancias y hablamos de “la etapa de disgusto y preocupación” que pasamos…

Pues miren ustedes, yo no. A mí, en aquel entonces me trajo al fresco.

 

 

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