Periodismo con mala fe
No pensaba escribir hoy otra entrada en el blog, porque he estado haciendo muy diferentes cosas y las que aún quiero ver; pero miren ustedes, a veces leo cosas que me hacen sentir que vivo en un mundo al revés, o que la sensibilidad ha pasado a mejor vida.
Lazcao, la Justicia y los justicieros.
Hay una perversión en esto que ha pasado en Lazcao, pero a la vez una pérdida de las referencias que me parece grave.
Bermejo y la legalidad.
Ha dimitido el ministro Bermejo. Y ha hecho bien. No porque haya hecho mal, sino porque hizo algo que desde su posición de ministro no debió hacer, ni como ciudadano, porque puede dar lugar-como dio- a malas interpretaciones.
“Desaparecido”.
Dedicado a todos aquellos que hacen de la muerte un espectáculo. A quienes trafican con el dolor y a quienes consideran que el hecho de que alguien se muera es excelente para el share.
Desvelo del misterio y jipidos gemebundos.
Lo voy a contar aquí, aunque oficialmente lo contaré en nuestra Revista. Pero así a nadie mantengo sin saber exactamente a qué vienen estos mensajes extraños y casi crípticos que, cual orate, ejem- parece que ando poniendo para mayor inquietud de mis lectores/as.







