Bitácora de Alena Collar

Una Ventana donde asomarse

Estampa de julio

Se está durmiendo la noche. Tan calladamente, tan quieta, que no parece noche en Madrid, sino noche campesina. De pronto ha sucedido lo extraño; el silencio de la calle vacía. Ya; ya sabemos que durará un instante y que al momento volverá a escucharse ese sordo rumor que tiene la ciudad, pero en este intervalo la noche se ha adueñado del espacio y reina fugaz y soberbia.

 

Corre el viento. El viento que huyó esta tarde. El viento que esperábamos. El viento bueno que acaricia. Solitario. Ausente de compañía. Extrañado de su soledad.

 

Noche de julio. Oleaje de estrellas invisibles sobre altos cielos esquivando tejados. Si pudiera ser, si sucediera el milagro de su quietud hasta el amanecer, de su callado murmullo, de su música silenciosa, de su fuente que mana y corre, sería posible restaurar la calma y llegar al jardín cerrado donde nos espera el alba, aunque ahora es de noche.

Julio 5, 2009 - Publicado por alenar | Originales | | 2 comentarios

2 comentarios »

  1. Verdaderamente hoy la noche te ha envuelto con su manto y has visto por un momento lo que era cuando sólo cubría ese pueblo llamado Magerit. Había un momento mágico y, ¡oh casualidad!,estabas allí para contárnoslo.

    Comment por cauchil | Julio 5, 2009

  2. Cuando la noche o el amanecer, como ahora en que estas palabras escribo, son niños y sonríen, justo antes de dormirse, justo antes de despertar, me gustaría que fueran instantes eternos, pero tal unión de palabras significa que lo imposible fuera posible.
    Sólo está en nuestras palabras, como las tuyas, atraparlos y dejarlos inmóviles para siempre y para que nosotros, los lectores, los guardemos para siempre en el corazón.
    Gracias.

    Comment por AMANDO CARABIAS | Julio 5, 2009


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