Agradecimientos y Baile del Rigodón.
Después de la rutilante entrada que figura justo antes que esta, una debe decidir bajar de la lámpara y escribir otra vez en este blog, con la habitualidad habitual.
Huelga de Estaciones.
A pesar del amarillo y del ocre, del verde y el oro, a pesar de la luz en el cielo, a pesar de los matices, de algunas hojas en la acera queriendo demostrar lo contrario, el otoño no rompe el día con su matiz.
Y sin embargo…
Premios que no vienen de Madrid. Eduardo Iriarte.
Me dedico a leer periódicos digitales distintos y variopintos, y en muchos de ellos encuentro tal reiteración de lo mismo que acabo aburriéndome. Hasta que aterrizo en el 20minutos.es de Logroño y leo una de esas noticias que no pasarán de ser localistas y no merecerán la portada, porque –naturalmente- no la protagoniza cualquier Zaffón.
Sabino Fernández Campo: un país más libre
Los que en 1981 éramos simplemente de izquierdas, teníamos alrededor de veintipocos años y una visión absolutamente adolescente de la política, es decir que nos traía al fresco la componenda, no entendíamos nada de pactos, ni de lo que luego vendría a ser el desplome de la izquierda gracias al pactismo, el transfuguismo, la política de papel couché y etcéteras variopintos, cuando leímos la frase que Sabino Fernández Campo soltó al preguntarle los fascistas bananeros del 23F acerca de si estaba o no el generalito Armada en el Congreso, respiramos aliviados.








