Crónica de los Diablos Azules

Quería contaros del modo más sencillo que se, porque es que de otra manera no me sale, que hoy he estado como muchos ya sabéis en la tertulia de Carlos Salem, en Los Diablos Azules, como narradora invitada.

 

Y ha sido muy agradable. No ha habido mucha gente –en julio es ya complicado- pero los quince más o menos que estaban allí han tenido la generosidad de escuchar con una enorme delicadeza mis estampas, de aplaudirme como si yo hubiera hecho algo del otro jueves y de decirme algunas palabras que calientan el corazón. Sobre todo teniendo en cuenta que esta vez la “audiencia” salvo Carlos era absolutamente desconocida. Es decir, que no iban “por mí”.

Y ha sido curioso ver sus rostros escuchando y ver las reacciones a la lectura; me ha conmovido algún “bravo” y me ha animado algún gesto de asentimiento y también el profundo silencio al leer.

 

Cuando he terminado han vuelto a tener la generosidad de decirme que les habían llegado mis relatos y que son escritos llenos de humanidad. No saben ellos cuánto les agradezco esa opinión; si algo tiene mi escritura es querer no perder nunca la capacidad de entender al otro a través de ella.

 

Carlos me ha presentado con palabras generosas y amables; y yo quiero decirle que estar en Su Casa ha sido enriquecedor, divertido, ameno y entrañable. Hasta para dar un premio me ha llegado; en estas sesiones hay un concurso con una frase y participa quien lo desea; ganó una chica que se llama Marisol; no la conozco pero me gustó mucho lo que escribió, lleno de sensibilidad. Además del premio que da Carlos, yo quise regalarle el libro que llevé, para que nos unan las palabras.

 

Ellos se quedaron luego un rato más; ya sabéis que mi salud no da para tanto y a la lectura final  habitual de textos no asistí, pero vendrán tiempos mejores y habrá más miércoles.

 

Bueno, pues esta es la crónica de los Diablos Azules; espero que Carlos me mande alguna foto y la pondré por aquí.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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6 respuestas a Crónica de los Diablos Azules

  1. Cómo me alegra leer estas palabras. Y es que tus ‘estampas’ se merecen ese silencio, esa atención, ese aplauso y ese acogimiento. Decir que son textos cargados de humanidad es definir con precisión el contenido de tus textos: retratos de humanidad bajo tu ventana. Y si alguien no los tiene todavía, por favor, que se haga con ellos. Ya saben Ediciones Policarbonados (actual Telenturas), “Estampaciones”. Alena Collar.

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  2. elisa dijo:

    Gusto en leerte, gusto en escuchar ese ‘bravo’, gusto en escuchar el silencio mientras tú tratas de entender al otro. Un beso llenito de cariño, Alena.

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  3. Elèna Casero dijo:

    Ayer me estuve acordando de ti. Estaba segura de que la lectura de tus relatos en Los Diablos sería satisfactoria. Leo que así ha sido, de lo que me alegro enormemente. Sobre todo para que conozcan tu escritura, tu sensibilidad, tu poesía.
    Mis felicitaciones, querida amiga.

    Un abrazo

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  4. Me alegro Alena, pero vete pensando en algo más. Un abrazo. E.

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  5. alenar dijo:

    Huy, Elías…”algo más” dice…si he presentado el libro en La Clandestina, en la Librería Alberti, lo he paseado al pobretico por la Feria del Libro, ahora les aburro en Los Diablos Azules….¿te parecen pocas cosas para el chiquilín?…si me ha venido todo rodado y a veces me da hasta yuyu…
    Un besazo y Gracias.

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  6. Isolda dijo:

    Me hubiera gustado estar ahí, escuchándote, pero está visto que llevamos una temporadita más que regular y cuando no es una es otra y así no hay manera. Menos mal que tengo tu libro por duplicado!
    Besos de alegría por ti.

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