Sin trabajo y con pistola.

Ando leyendo la prensa tanto impresa como digital y hombre, hay noticias que a pesar de que han acabado bien, por así decirlo, invitan a cierta reflexión risueña, aunque no estaría yo diciendo lo que digo si hubiera acabado mal.

 

Me explico, que parece que escribo para que no se me entienda.

 

Muchos sabrán lo de ayer en Vallecas, que un fulano entró en un bar a robar y tomó dos rehenes, y llegó la policía y al cabo de unas horas se entregó sin heridos ni mas que sufrir que algún moratón parece de alguno al que le daría un mamporro y varias crisis –lógicas- de ansiedad desperdigadas.

Bueno. Pues a lo que voy es a que dicen los periodistas que dice la policía que el individuo ni estaba borracho ni bajo efecto de las drogas, sino que “es un parado angustiado por su situación que quería llamar la atención sobre ella”.

 

Jódete, lorito. Ahora a ver si a cuenta de la cosa, todo parado angustiado se va a ir con una pistola de fogueo al bar de la esquina a tomar de rehén a la Loli para salir en la prensa y que el ministerio de trabajo o como se llame se compadezca y le de un curro aunque sea de guardia de seguridad, ya puestos.

 

Como cunda el ejemplo habrá que ir al café de la esquina todos los días, sí, pero preguntando antes de entrar: “¿ha llegado ya el angustiado?”…

 

Al menos a éste le debió parecer buen método…

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
Esta entrada fue publicada en Dando el Espectáculo. Guarda el enlace permanente.