Individualismo de Sábado.

Pues señor y miren que una es despiste, que no me he acordado yo que no tenía aceite hasta las tres de la tarde… Y me temo que les voy a soltar un escrito sobre pequeñeces que atufa de individualista…

 

Bueno, a ver, no piensen mal, sí tenía aceite, digo, para la comida, lo que no me daba cuenta porque ayer miré muy por encima y de eso que dices, “hay todavía”, es de que había pero para un filetín, vaya, y la tortilla de patatas que me he hecho al mediodía. Y claro, al hacerlo pues se ha acabado, y me ven a las seis de la tarde comprando aceite en el chino, que aclaro que no es chino sino brasileño, pero tiene un establecimiento de ese tipo.

Es majete el chino; quiero decir el brasileño. Buena gente, amable, siempre tiene una sonrisa y, lo que es más importante, tenía aceite.

 

Así que he comprado aceite y después me han suministrado otros aprovisionamientos las “fuerzas de mantenimiento” familiares, que siempre andan preocupadas por mi zampar.

 

Eso por un lado.

 

Por otro, siguiendo con la cosa de lo vulgar que no hará historia, decirles que ya he metido la ropa y los libros en las bolsas de viaje. Al final me llevo a Cunqueiro, a Siles y a Eric Siblin, Las  Suites para Chelo. Artículos, poesía e investigación junto a biografía. Buena mezcla.

 

Y para acabar, me han regalado algo para facilitar enormemente mi tarea de escribir en la sierra; un ordenata. Con lo que podré pasar a limpio lo que vaya escribiendo, sin esperar  a volver a Madrid. Ahora me queda saber si atinaré a conectarlo. Aviso que no tiene Internet; podría tenerlo conectando el móvil, pero me permitirán ustedes que de momento en él me dedique a escribir.

 

Y naturalmente he metido en esas bolsas algo que nunca me puede faltar: los cuadernos. Algún día tendré que hacer la memoria de mis cuadernos. Sería algo curioso. Ya comenté una vez que yo llevo escribiendo cuadernos desde que tenía quince años; a veces releo y siento una enorme ternura por aquella candidez…que se me acabó pronto, todo hay que decirlo. El caso es que, fíjense que me gusta el sistema de ordenador y me facilita la vida, bueno pues a pesar de eso, no sabría pasar sin cuadernos, sin el boli o la pluma, sin la sensación de la tinta…

 

Ya ven, otro escrito individual de cosas sin importancia…no tengo arreglo, ya lo se…pero también la intra historia de uno es la historia del vivir… ¿no creen?…

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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Una respuesta a Individualismo de Sábado.

  1. Lily dijo:

    …”sin la sensación de la tinta”…

    Mi letra es verdaderamente la mía cuando escribo con pluma. Siempre ha sido así.

    ¡Que escribas mucho!…y ahora ya… en directo…sin tener que pasar a limpio…jajaja

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