Los Lieder de Schumann. I- Asociaciones literarias.

Verán ustedes, hoy sábado, ayer para quienes lo lean en la mañana, ha sido un día algo confuso, porque recién aterrizada en Madrid en realidad me he dedicado a ordenar algo las cosas y leer correos, y poco más, salvo echarme la siesta porque me levanté a las siete y media de la –para mí- madrugada.

Con ello no he escrito aquí salvo el típico hola que tal, para que supieran que he llegado a donde venía. Pero me quedaba yo con ganas de decirles que estoy leyendo un libro absolutamente maravilloso, que probablemente merezca más de un comentario aquí aunque alguno no sea resumiendo el libro.

Es uno de estos libros que lo que hace es que el lector-o sea yo- se dedique a asociar, relacionar y demás etcéteras. Se trata de la edición en dos tomos de los lieder de Schumann en editorial Hiperion, y es una joyita.

Lo es porque naturalmente trae los textos de los poemas –en alemán y castellano- que Schumann eligió para hacer los lieder, pero además porque explica la técnica del lieder, musicalmente hablando, y encima nos cuenta las “versiones” que hizo el compositor del texto literario.

Es decir, que es un libro que hay que leer desde muy distintos puntos de aproximación, porque además el compilador añade datos históricos de lo más interesantes.

Decirles que si les gusta la poesía- es decir, la Alta Poesía, la que tiene grandeza, y ustedes me entienden de sobra- y les gusta la música, no debe faltar este libro en su biblioteca es obvio. Pero yo no quisiera quedarme en lo obvio, sino en cosas que me han ido llamando la atención a medida que voy leyendo, por eso digo que este libro tendrá varios escritos dedicados, aunque sea por temas colaterales.

Para empezar, algunos poemas que me han parecido curiosos de elección; no sólo el ciclo sobre Heine, que es una maravilla, naturalmente aquí aparece Mit Myrten und Rosen ( con mirtos y rosas), uno de los lieder más conocidos, pero hay una joya diminuta,el lieder número ocho, titulado “al principio no paraba de desesperarme”, que es un modelo de miniatura, sino otros menos conocidos, por ejemplo del ciclo Myrten, la Despedida del Habitante de las Tierras Altas, de Robert Burns, que si se lee con atención recuerda muchísimo el “adiós ríos, adiós fontes”, de nuestra Rosalía:

 

 

“! Adiós, montañas

Cubiertas de nieve!

¡Adiós, valles,

Llenos de flores y tréboles!

¡Adiós, bosques,

Rocas recubiertas de musgo,

Arroyuelos que os precipitáis

En un brillo multicolor!”

 

“Lebt wohl ihr Berge,

Bedecket mit Schnee!

¡Lebt wohl, ihr Täler;

Voll Blumen und Klee!

 

Lebt wohl , ihr Wälder;

Bemoostes Gestein,

ihr stürzenden Bächlein

im farbigen Schein!.”

 

Una, leyendo que el lied está compuesto en 1840, y que está tomado de este poeta escocés muerto en 1796, no puede por menos de pensar cómo  se repiten los temas e incluso las metáforas y las palabras apenas veintiún años después.

 

Seguiré haciendo comentarios sobre este libro. Ya entenderán que no es para un solo artículo. Porque otra cosa es además el tema musical; el antólogo –y de paso añadiré que absolutamente maravilloso- Fernando Pérez Cárceles, dice que en este ejemplo  Schumann “agrupa musicalmente las estrofas, añadiendo la que pasa por primera estrofa”, es decir, que, en parte rehace el poema; lo hará en muchas otras ocasiones. Y al decirnos además que tiene “un aire de danza escocesa”, recuerda muchísimo lo que luego Rosalía hará con el poema que cito, que también será musicado con un “aire de danza gallega”, me valga la paráfrasis, por tantos compositores. Eso me lleva a pensar; ¿Rosalía puede legítimamente decirse que escribió “lieder”?…

Ahí lo dejo. No sin antes pedir excusas de antemano si digo alguna tontería “musical”, no soy más que una aficionada; no domino la terminología.

 

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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