Joseph von Eichendorff a través de Schumann

Escribía hace unos días sobre el libro de los Lieder de Schumann, y les apuntaba que es un libro que traería  más de un comentario. Claro es que el libro no aporta sólo los textos que el compositor utilizó, sino que, al hacerlo así a lo que invita-por lo menos a alguien tan curioso como yo- es a ir a los poetas recreados.

De Heine y Goethe no voy a escribir porque estarán ustedes aburridos de conocerlos, pero sí de un poeta al que yo no conocía y que me ha interesado mucho.

Verán, naturalmente que yo me ponga a escribir aquí sobre Joseph von Eichendorff puede resultar poco convincente si olvidamos lo que fue el romanticismo alemán. Quiero decir que la lírica de este poeta ( 1788-1857) es según el antólogo de este libro una de las más representativas de tal movimiento. Nos cuenta en su breve biografía que escribió en 1837 su libro de poemas Gedichte  ( Poesía) y antes en el 1815 había publicado una novela; en ella también aparecen textos líricos que a veces toma Schumann. Fernando Pérez Cárceles nos cuenta que es el poeta de la naturaleza romántica por excelencia.

Del romanticismo alemán nacieron naturalmente en toda Europa las transposiciones correspondientes, en Francia, Inglaterra y muy tardíamente España.

Lo que a mí me interesa de este escritor es precisamente el cómo conjuga el lirismo de lo que dice con el cómo decirlo. La forma y el contenido. Naturalmente es lírica métricamente clásica; o lo que hoy entendemos por tal; lo curioso de ello es que gracias a eso la musicalidad es extrema. Une eso que dice a la manera de decirlo y crea unos textos de singular belleza.

La Opus 39 es un ciclo de doce lieder sobre textos de este autor, que alguien tan importante para la historia de la música como Fischer-Dieskau sitúa como “ el corazón mismo de una obra de arte”. Las escenas, por así decir, el propio Schuman se las define a Clara como “mi trabajo más romántico”, y van desde descripciones del bosque, la imagen de la amada, el tópico de la luna, hasta el tema de la ausencia, el deseo del enamorado, etc. Pero lo importante es que en el tratamiento de esos temas, las metáforas, las imágenes, remiten siempre a la visualización del mundo que relatan; es decir presentan un mundo subjetivo ante nuestros ojos y lo desarrollan; propiedad ésta de la lírica que hoy-dicho sea de paso- nadie sabe que exista…pero que es su razón de ser.

Por ejemplo en Mondnacht (noche de luna):

 

Es war, als hatt¨der Himmel

Die Erde still gekübst,

Dab sie im Blütenschimmer

Von ihm nur träumen müst¨.

 

Era como si el cielo

Hubiera besado suavemente la tierra,

Para que en el centelleo de flores

Ella no pudiera soñar más que con él.

 

 

No solo hay una descripción de un estado de ánimo, sino una visualización de la naturaleza que personifica ese estado de ánimo. Y eso precisamente es lo que Schumann traspone en el lied; el sentimiento del amor como absoluto, a través de la globalidad de texto, visualización y notas.

 

Si se fijan, aunque solo he copiado la primera estrofa del poema, y leen despacito, verán su armonía silábica; el texto no sólo rima, sino que guarda eso que casi nadie conoce y por eso desprecia que se llama ritmo interno.

El ritmo interno en la lírica se consigue haciendo coincidir los acentos tónicos (o no tónicos pero marcados) en las mismas sílabas; es decir, que cada golpe de voz que damos en cada línea coincida con los de las posteriores. Aquí está marcado en las sílabas que les pongo en negrita.

Por  eso quería yo hablarles de este poeta; porque a través de la elección de Schumann podemos disfrutar de textos tan bellos y tan estructuralmente perfectos como éste, aunque nos lleguen desde un tiempo tan lejano…

 

 

 Aquí pueden escucharlo.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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5 respuestas a Joseph von Eichendorff a través de Schumann

  1. Mil gracias Alena. Esto es como ir a una buena profesora, y encima sin que le pasen a uno una factura. Mil gracias, repito.

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  2. Thornton dijo:

    No puede usted ni imaginar el enorme mérito del traductor -Fernando Pérez- para acometer semejante hazaña.
    Tenga en cuenta que este buen amigo mío desconoce la poesía romántica alemana, que no distingue una tonalidad de otra y que el alemán que maneja es un diccionario y una sintaxis de la lengua que traduce. ¡Homérico!

    Este profesor jubilado ha encontrado una ilusión crepuscular que muchos quisiéramos.

    Hace algún tiempo publiqué en mi blog -Thornton Club- un articulito donde ya glosaba sus méritos: http://clubthornton.blogspot.com/2010/03/traductor.html

    Un saludo.

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  3. alenar dijo:

    Estimado señor:
    Me va a permitirme señalarle dos cosas:
    Primero que yo desconozco el aleman pero no desconozco la Editorial Hiperión. Y tampoco desconozco que es una de las editoriales más cuidadosas de España a la hora de traducir poesía. Tampoco desconozco que quien la dirige- Jesús Munarriz, a quien no conozco personalmente, por si le quedan dudas- es una de las personas que mejor está desempeñando en este triste país llamado España la labor de difusión cultural de la poesía extranjera; que falta nos hace.
    Segundo: Que las acusaciones hay que demostrarlas, porque si no se demuestran son simplemente injurias perseguibles por ley.
    Y tercero y para acabar: Permítame la impresión -muy subjetiva- de que a usted le debe sentar muy mal -ignoro los motivos- que el nombre de Fernando Pérez Cárceles figure en portada del libro que comento, como traductor. Cosa que no todo el mundo puede decir.

    No es costumbre de esta Bitácora responder a comentarios; sólo lo hago si creo que es necesario matizar algo o si el comentario lo considero de mal gusto; como es el suyo.

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  4. Thornton dijo:

    Muy señora mía,
    o yo me explico muy mal o los calores del verano le han hecho mella. Seguramente será lo primero.
    Mi comentario solo trata de resaltar el esfuerzo tan titánico que mi admirado Fernando ha realizado. Se necesita muchísimo talento y no menos sensibilidad -le aseguro que Fernando los posee- para con esas carencias haber traducido tan magníficamente lider de Schubert, Schumann, Mahler…
    Conozco a Fernando y su obra -figuro en el primer tomo de Schubert- tan de primera mano porque fui la primera persona que leyó sus traducciones, día a día, conforme las iba ¿infiriendo?
    Y le aseguro que él sí entenderá mi comentario y que le agradará.
    Un saludo.

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  5. alenar dijo:

    Pues si es así, estupendo, muy señor mío.
    Hace demasiado calor para discutir.
    Un cordial saludo.

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