Internet y la Información

Muchas veces tengo una sensación profunda de distanciamiento acerca de algunas cosas que leo. Es decir, tengo una sensación de falsarios ante quienes leo. Y como siempre me explico.

Verán, hoy día una de las maneras de contar al resto qué sucede es twitter y FACE book, que, muy a menudo también se complementan con you tube, Y me parece que eso ha democratizado enormemente la información. Creo que se ha dado un gran paso para no andar dependiendo de la información que nos dan; ahora puede ser uno mismo el emisor de ella.

Ahora viene el pero. Naturalmente mucha de esa información- como le pasa a la tradicional- está manipulada ( no me pidan que empiece a contar fotos trucadas, videos falsos reagrupados, tomas que han sido creadas en laboratorio etc), o simplemente es tan subjetiva que hay que tomarla como la opinión personal de quien la emite. Otras veces es un simple corta y pega tomado de otros medios que, naturalmente, arriman el ascua a su sardina. De resultas de todo esto tenemos que si por un lado la información tiene la capacidad de transmitirse sin contar con la oficialidad de ésta, la que se ofrece a su vez puede estar tan manipulada como aquella.

 

Y aquí empieza a existir la figura del ingenuo de “la Internet”, que por cierto no es “la” sino “el” en castellano, parecidísimo en sus comportamientos a nuestros abuelos con el “es que lo ha dicho la tele”. Si lo “dice Internet” no hay discusión. Y claro está no se ocupa uno de saber de dónde ha salido el bulo, el rumor, la castaña pilonga, qué partido político, empresa económica o simplemente ideología barata sustenta al bloguero que corta pega con frenesí todas las noticias de un mismo sentido sin querer leer las que se dicen justo en sentido contrario.

 

Hemos pasado de una información unidireccional a una multidifusora, que se retroalimenta de añadidos, desmentidos, aclarados y explicaciones, pero eso con ser magnífico no nos asegura que lo que se dice sea cierto. A veces ni siquiera ha ocurrido. Y esto, a mi modo de ver está gravando algo que siempre se ha buscado tanto en las informaciones que decíamos oficiales como en las ahora libres, está gravando la sensación de credibilidad de lo que se lee, se ve, se escucha y se difunde. Pero no porque el hecho mismo de difundir lo falso sea  bueno o malo- también ha existido toda la vida el periodismo amarillista y se conocían sus mañas- sino porque hoy la capacidad autocrítica con lo que se nos ofrece está bajo mínimos.

 

Me pregunto muchísimas veces ¿ cuantos de los blogueros habituales,  directores de medios digitales-no hablo de los oficiales que eso ya es penoso- directores y redactores de revistas de un tipo u otro, usuarios de twitter y facebook se ocupan de saber quién realmente dice lo que ellos están ofreciendo como noticia, desde donde lo dice y para qué lo dice.?…

 

Se que es pedir peras al olmo, y tarea utópica, pero por insistir a ver si alguno lo piensa despacio no pierdo nada…

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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5 respuestas a Internet y la Información

  1. catherine dijo:

    Como lo dices, antes era: es escrito en el periódico, pues lo dicen en televisión. Estamos en la era de la rapidez, el primero que sale la noticia es el mejor, se difunde en miles de clicks.
    Lo que hace falta es reflexionar y leer periódicos y revistas de tendancias variadas. Se comprobe así, con un retraso de una semana o más, que las falsas noticias ni siquiera se molestan en desmentirlas y menos en disculparse.

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  2. Consuelo dijo:

    Esto es como lo de reenviar correos, que a base de recibirlos muchas veces, termina por ser verdad. No soy muy amiga del copiar y pegar noticias. El refranero español es muy sabio y yo sigo con internet como lo de “de dinero y santidad, la mitad dela mitad”.

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  3. Como usuario de Twitter -por cierto acabo de tuitear este artículo :)- y bloguero, aunque mi blog no se pueda tildar de periodístico o similar, creo que tienes toda la razón. El modo de ‘protegerme’ de todo esto es intentar llegar a las fuentes y prefiero, siempre que es posible, enlazar la información para que a quien le pueda interesar lo lea de allí. Hay, como dices, muchísima información y mucho copiapega por lo que es mejor procurar no caer en la misma trampa.

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  4. alenar dijo:

    Ay que ilu, yo twitteada…
    Me subo a la lámpara y todo…caramba…
    Por lo demás es que se ven unas cosas quillo, que me ha salido escribir sobre el tema…llevamos una temporadita que me parece no está mal pensar un poco en ello.

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  5. Óscar dijo:

    Unos cuantos. Hace unos días me sorprendí al leer en el blog de una persona a la que considero de una claridad mental envidiable un artículo que venía a recomendar la ingesta de blanqueante industrial -no presentado con este nombre, pero es uno de sus usos- para acabar con cualquier tipo de infección bacteriana, vírica o fúngica y, por ende, el cáncer, puesto que es siempre producido por un hongo (¡¿?!). Ni que decir tiene que mi búsqueda de información al respecto para contrastar tal bombazo con argumentos sólidos no ha tenido resultados satisfactorios. Eso sí, he podido saber que hay miles de personas que se insuflan dosis nada recomendables de este ¨suplemento¨ -que así lo llaman- para combatir males que van desde un absceso dental hasta el cáncer o el sida.

    -Si tiene usted náuseas, vómitos, diarrea, mareo y/o malestar general, no se preocupe: se está usted desintoxicando.

    A veces pienso que al que se -o a los que nos- la cuelan por inocencia es porque tiende a fiarse de un atractivo envoltorio más que de lo que este envuelve. Quiero decir, que mientras nos lo den convenientemente troceado y bien presentado, nos lo acabamos comiendo casi todo como los yankees. Otras veces la inocencia no es tal, sino interés. Quizás este ejemplo que he puesto es un poco chorra, pero si somos capaces de tomar como cierta e irrefutable cualquier información que encontramos por internet que afecta a nuestra salud, que podremos llegar a tragarnos cuando la cosa va de política o economía (por ejemplo). Parece que contrastar algo interfiere con el gesto Ctrl+C / Ctrl+V.

    Perdón por el ladrillo, me voy a tomar mi suplemento milagroso porque se me han ido las náuseas, y eso no debe ser güeno.

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