Surrealistas.

Debo estar mayor, lo digo porque cosas que antes me cabreaban hoy me empiezan a causar cierta sensación de mero patetismo. Y sí, me explicaré.

Ayer me envían un genérico de estos de anuncio de actividades, genérico que, en principio es interesante. Una lee los email de este estilo atendiendo primero a la actividad y después al “relato” de quien la cuenta; habitualmente ese relato es una breve noticia de quién la lleva a cabo, que sirve- a mí me sirve- para ponerme en contacto si interesa publicitarlo, incluso en ocasiones si es en Madrid ha ido un redactor de la revista al “evento”.

Bueno pues ayer no. Ayer el texto es una surrealistada de alguien que se pone por las nubes, que me trata como si hubiera cenado conmigo antes de ayer- no tengo el gusto o el disgusto-, y que además no me habla de él, sino de un familiar, que por lo visto, es quien realiza la maravillosa cosa.

Me sonrío, pero al momento dejo de sonreírme porque me doy cuenta de que ese email lo ha enviado a ochopotocientos inocentes como yo y además en abierto; es decir, dejando las direcciones a la vista. Entre ellas páginas de publicidad, de ventas, etc.

Y decido contestarle que tenga la educación de poner los correos ocultos.

Me hubiera olvidado del tema si no fuera porque el susodicho me responde con que aparte de sentirlo- bueno está- haga el favor de tener mejor humor.

Angelico.

Pero no acaba aquí el tema; al ratico, el familiar que debe aburrirse me escribe un email indagando acerca de mi vida amorosa y alguna que otra lindeza que omito, propia de quince años o cosa similar.

Contesto brevemente.

Y su respuesta es pedirme amistad en face book.

Pues sorpréndanse; la he aceptado.

Y ahora la explicación:

No tengo el menor interés en el susodicho, cosa que también aclaro por si me está leyendo. No voy a publicitar sus actividades. No me gustan las sonrisas gratuitas. Y cuando acabe de leer este post le eliminaré de face book.  

Pero ya estoy pero que muy harta- y estoy muy mayor- para callarme siempre este estilo de comportamientos. Y a insultar se puede dedicar en su casa.

Paso de memos.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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7 respuestas a Surrealistas.

  1. Ay, esas cabezas…

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  2. Pilar Moreno Wallace dijo:

    aprovecho esta entrada para agradecer este “Otoño musical” que acompaña la lectura …

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  3. La vida está muy rara…

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  4. Alena, pasa de las absurdas e irritantes redes sociales.
    Un abrazo.

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  5. alenar dijo:

    Llevas toda la razón; el tema es que las uso para la Revista. Me ayuda a elegir buenos creadores-que los hay- . Lo que sucede es que mucha más gente de la deseable pierde el sentido de lo normal y se salta la educación; probablemente porque no la conoce.
    Gracias por tu lectura siempre tan afectuosa; y por estar ahí.

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  6. El enviro de correos masivos están dejando ser surrealista y se están convirtiendo en lo habitual.

    Saludos.

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  7. alenar dijo:

    Eso no me molesta; lo que me molesta-y creo que a bastante gente- es que las direcciones vayan en abierto. Todos sabemos que eso ayuda al spam y a la entrada de virus, aparte de que es dar a otros tu propia dirección sin solicitar permiso. Pero a mi corresponsal eso le traía perfectamente sin cuidado; lo que él entendió fue que yo no había caido de rodillas ante su email.

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