Concha Pelayo en el Ateneo.

He estado esta tarde en el Ateneo de Madrid asistiendo a la presentación del libro de Concha Pelayo, Once poemas a Lorca, que ha contado además con la magnífica e inestimable colaboración del cantante y pianista Carlos Mendes.

He comprado el libro y lo leeré con atención. Pero quisiera hacer aquí ya una breve valoración tanto del acto como del libro, que he leído aunque muy rápidamente.

En primer lugar me gustaría decir que hay actos que por lo modestos, discretos, sencillos y sin alharacas para mí son refrescantes. Y éste ha sido uno de ellos.

No conozco de nada a Concha Pelayo, ni ella a mí, pero ha hablado con discreción de su libro, ha leído varios poemas y ha explicado que con esta publicación lo único que pretende es hacer un pequeño homenaje a la figura de Lorca tomando como partida sus poemas y escribiendo lo que a ella le sugiere, es decir,  escribir los poemas a partir de los textos de Lorca.

A mí me ha recordado esta forma de verlo, a Liszt con sus variaciones, a Brahms con las suyas por citar algunos ejemplos notables.

Los poemas de Concha son muy sencillos, muy en la línea del clasicismo romántico, lo cual no es malo, y están llenos de la musicalidad del antiguo verso; que hoy se desprestigia principalmente por aquellos que no saben escribirlo.

Pero ella, a mi juicio, sí sabe.

Son textos que conmueven, que siguen conscientemente el intento de seguir el ambiente lorquiano, pero que tienen personalidad propia. En casi todos ellos el final es el del propio poeta homenajeado, de modo que, siguiendo con el ejemplo musical se insertan las variaciones y después las notas maestras…

Dice por ejemplo en Mi poema a Romance de la Pena Negra:

“Ay, mis muslos ultrajados,

Mi saya de encaje rota,

Mi bastidor en el río,

Mis agujas por las brozas”.

 

Es una breve muestra de el estilo y el lenguaje de este libro, sencillo y digno.

 

Los poemas han sido además traducidos al portugués por Carlos Sousa Almeida, cumpliendo así un viejo e íntimo deseo de la autora, y hay que decir que son, también aquí, una nueva creación, muy estimable.

 

El libro cuenta con las ilustraciones de Francisco Somoza, sugerentes y llenas de colorido.

 

Pero además, yo quería comentar aquí la extraordinaria actuación del pianista y cantante que recreó en portugués algunos poemas, Carlos Mendes. Si esto fuera una crónica al estilo antiguo yo podría escribir que el “artista deleitó al público allí reunido”, y no mentiría. La elegancia, la modulación tonal, la armonía de voz y piano, la sensibilidad para la expresión, todo se conjugaron en un cuarto de hora de música. No sé si a Carlos Mendes le conoce mucha, poca o ninguna gente, pero vale la pena haber estado en el Ateneo no sólo por el libro presentado sino por haber tenido el placer de escucharle.

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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3 respuestas a Concha Pelayo en el Ateneo.

  1. catherine dijo:

    No conozco ni a la poetisa ni al músico, lo único que puedo decir es que los versos de García Lorca los descubrí cantados por Paco Ibañez.Supongo que los versos de Concha Pelayo tendrán la misma musicalidad.
    No pasas un día sin evento cultural: teatro ayer, poesía y música hoy. ¡Qué suerte tienes de vivir en una capital! Aquí la temporada empezará de verdad en octubre. ¡Aprovéchalo!

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  2. Antes de partir a tierras mañas, he podido llegar a tiempo de sentir ese frescor de agua de fuente en mitad de un jardín que es lo que me sugiere tu crónica y la opiníón de este libro y de su autora.
    Menos mal que nos quedan sagaces catadores de lo sencillo. Gracias una vez más, Alena.

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  3. Concha dijo:

    Querida amiga. Gracias mil, por tu asistencia ayer en el Ateneo, por las palabras que escribes y por el cariño y respeto con los que te refieres al acto en su conjunto.

    Con tiempo me pasaré por tu sitio. Un abrazo.

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