Perpetrando el Nobel.

Antes de que se perpetre el Premio Nobel de Literatura, porque generalmente no se premia sino que se perpetra, dándolo a augustos desconocidos para el público común, o sea, regalando el premio según venga la política y la necesidad de decir que se cuenta con ciertos países o que se apoyan ciertas opiniones, quisiera comentar algo, porque luego vienen los que saben, los entendidos y los que están ya de vuelta de todo.

A Murakami, que en las encuestas parece llevar todas las papeletas, al menos las serias, porque lo de Dylan es una broma, lo leí hace tiempo. Leí hace años la Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, y no pude acabarla; me pareció un coñazo de aquí te espero. Empieza bien, pero luego parece como si al autor le aquejara un delirio mental de consideración y aburre a las ovejas. Al menos a esta oveja que soy yo delante de ciertas cosas.

A Adonis, no tengo el gusto; no he leído nada de él y me da que es uno de estos escritores de “culto” para listos, inteligentes y escogidísimos lectores que “saben de qué va esto”.  La Wikipedia me dice que es un poeta sirio nacido en el 1930. Supongo que como ahora hay el lío que hay con Siria políticamente sería una manera de decir que los bien pensantes están muy de acuerdo con la rebeldía de los poetas. Ni idea de si escribe mal, bien o regular.

Después se habla de los habituales como Roth, o Auster, que a mí me parecen, cualquiera de los dos, un privilegio para sus lectores. Cada uno en su estilo. Y naturalmente quedan las posibles sorpresas – por ejemplo que se lo den a un representante de las dolientes minorías marginadas y quedar bien con todo el mundo- y lo que una desearía.

Y lo que una desearía es que se lo dieran a un escritor/a que escriba bien, que interese, que tenga años de trayectoria, reconocible, y que se dejaran de porquería política, que de esa ya tenemos para aburrir.

Y por eso una se lo daría a Roth, a Auster, a la Matute- naturalmente- a Goytisolo, a Marsé, qué quieren que les diga…

Y también por eso lo escribo antes de que lo perpetren, para luego no andar con la zarandaja del “ya lo decía yo”, ni andar –como muchos- haciendo un resumen de quién es el premiado/a al que no conocen más de cuatro.

En fin, que las Musas los iluminen, porque si les ilumina el FMI- a los del premio, digo- , apañados estamos.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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2 respuestas a Perpetrando el Nobel.

  1. Tal cual. Creo que a veces estos sesudos jurados se leen todas estas encuestas, para no dárselo. Ojalá que ocurra como el año pasado y al final se lo den a alguno del grupo que señalas. Eso sí, me temo que en lengua española dos años seguidos va a estar complicadillo.

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  2. catherine dijo:

    Así que influye el FMI en el Nobel, para PERPETRAR el Nobel. Me encanta esta idea tuya, no me encanta que la política o la economía intervengan en la literatura.
    Que las Musas les iluminen, comparto tu deseo.

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