Esto de novelar.

Ayer, mientras andaba por aquí pasando a ordenador parte de mi novela, me estaba preguntando algunas cosas sobre la narrativa. Y me las preguntaba porque estoy escribiendo una novela que puede definirse como metaliteraria.

Este es un palabro por el que ya mismo estoy pidiendo perdón y explicándome en vulgar.

Estoy escribiendo una novela que pretende ser un juego con el lector. Y también una reflexión sobre el papel que éste tiene a la hora de leer y de escribir un libro. Eso me está llevando a cierta puesta en solfa de un montón de artificios narrativos, a través precisamente del propio argumento de la novela.

Coincide además que estos días estoy leyendo a Safranski, el libro que tiene sobre la amistad entre Goethe y Schiller. Y diría una, ¿qué tiene que ver?…pues es el caso es que verán; ayer, mientras en mi novela andaba yo plasmando lo que podría decir cierto personaje desde su prisma, que contrasta completamente con lo que otro lleva expresando sobre él hasta el momento, leía la singular amistad de estos dos complementarios personajes,- Goethe y Schiller- y cómo Safranski dice que uno era acción y el otro reflexión. Que uno pone en práctica y que el otro teoriza. Y de pronto se me ocurrió pensar si en la novela el arte de narrar no será algo parecido; la contraposición de formas de ver una realidad en un mismo texto.

Eso haría que el texto estuviera completo. Porque  exponer una sola cara de una moneda en lo que se cuenta, ¿no es dejar esa realidad incompleta?…lo que sucede es que de ahí, tirando de ese hilo, llegaríamos al texto como a una posibilidad infinita de realidades posibles que no se han contado.

Y en ese elegir, ¿dónde queda el lector?: es decir, el lector, que es un pasivo sujeto que se pone a leer y se traga lo que el autor tenga a bien decirle, ¿por qué no pone en tela de juicio esa realidad?… SI en un cuento por ejemplo, el autor dice: “ella era una impresentable, con cara de mal genio, que pensaba sólo en cómo ascender en su empresa”, ¿tiene el lector que creerlo, o puede interrogarse y pensar que esa es la visión del personaje, no del autor, cuidado, del personaje que inventa el autor para que lo diga?…

Es estas cosas ando estos días; por eso- añado- me ven poco por aquí, además de que tengo otra vez los oídos a componer. Pero sí me gustaría saber qué piensan ustedes sobre el tema; eso sí, por favor, “sobre el tema”, no sobre que se me curen los oídos, que ya lo doy por supuesto. Para eso, al privado…

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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6 respuestas a Esto de novelar.

  1. Mita dijo:

    ¿Y cómo interrogas al lector, dentro de la propia novela? ¿Cómo lo incluyes en la narración?
    Safranski es algo muy especial, a mí me encanta. ¿Has leído Romanticismo: una odisea por el espíritu alemán? yo lo releo siempre, es un placer increíble cada capítulo.
    Debes leer sobre Weimar, es una ciudad preciosa.
    Besos

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  2. alenar dijo:

    Vamos por partes, que diría Jack el Destripador:
    Sobre lo primero, igual pongo un cachito. Pequeñito…pero lo que intento es dar la oportunidad de que éste-el lector- se interrogue sobre lo que está leyendo.
    Sobre Safranski: ando con el de Schiller y Goethe; compré también el que dices Romanticismo…, y caerá después. Me está ineresando muchísimo, la verdad. Ya iré ( iremos) comentando. Y sobre Weimar: me gustaría leer sobre la ciudad y la cultura de la ciudad; es decir, no me interesa una “ristra de ajos” de historia; sino algo globalizador, algo que me la haga presente.

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  3. El tema es apasionante, desde luego. Un mecanismo sencillo suele ser el diálogo, o a mí me lo parece. Quiero decir, que si X dice que Y es un miserable, Z puede responderle lo contrario o, por el contrario, reafirmarlo. También está la propia narración -no el juicio del narrador, sino la descripción lo más objetiva posible de acontecimientos- que puede hacer llevar al lector a sus conclusiones.
    En la experiencia de la escritura de “Oscurece en Edimburgo”, algo que pudimos comprobar fue que los lectores -en caso de que se les dé la opción- enseguida opinan al respecto.
    Pero a la postre, en la convención literaria el lector se conforma con la propuesta del autor. Salvo que el autor oferte soluciones diferentes, para que cada lector elija la que más se acomode a sus propias conclusiones.

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  4. Mita dijo:

    Tan fácil hacer viva la ciudad escribiendo a mí no me es. Te cuento. Fui a un congreso de Lingüísitca en Jena, que está a unos 20 kms de Weimar. Eso fue a finales de los noventa, Jena tiene un prestigio universitario desde el siglo XVI; era un encuentro entre profesores del Este y del Oeste, entonces las diferencias eran muy acusadas.
    Jena me pareció una ciudad tristísima, sin luz, llena de ventanas con plásticos, paredes desconchadas, pobreza, tuberías enormes de fábricas, un tráfico de coches nuevos y travis infernal -los restos del comunismo. Entonces empezaban a tener cafeterías, restaurantes, etc. Era muy bonito ver la ingenuidad con que atendían a los clientes, sin costumbre, como un gran lujo un café con nata y rodaja de naranjas(uy, que me pierdo)
    Que de Jena nos acercamos a Weimar, me fui a la casa de Schiller, a la de Goethe, a la de Liszt (me sorprendió y me agradó su sencillez), al cementerio ruso, a la Ana Amalia, a la Orangerie…Estaban reconstruyendo con todas las vías de los tranvías levantadas y la mayoría de las calles de la parte histórica con fachadas recién dibujadas de oros, platas y colores, pero vacías las casas por detrás…
    Fui a Buchenwald, fue una experiencia espantosa; me llevé el libro de Semprún La escritura o la vida para leer unos párrafos allí mismo.
    Bach, Schopenhauer, la Bauhaus…Montones de jardines y parques preciosos
    Pues si llevas toda esta carga contigo misma,imagínate el sueño que es pasear por la ciudad….

    http://www.weimar.de/de/tourismus/startseite/sehenswuerdigkeiten/museen/details/herzogin-anna-amalia-bibliothek/

    Besotes, pedante! :)

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  5. alenar dijo:

    Jaja!…
    Veamos; yo me refería-lo que pasa es que ayer escribía con prisa- a lo siguiente ( sobre lo de ver sobre la ciudad): Me gustaría leer sobre ella, me has creado curiosidad. He leído bastantes cosas de autores alemanes, Mann ( poco porque me cansa bastante), Holderin, Goethe, Schiller, y etcéteras como Hermann Hesse, por ejemplo; El último verano de Klingsor, me parece una obra maestra. A través de ellos también se ve Alemania. Ahora, no me he acercado en ensayos ( salvo los articulos de Grass; De Alemania a Alemania, que me han interesado mucho). Eso me lleva a una visión muy incompleta, parecida a un puzzle. Me ha interesado siempre la cultura alemana y la francesa, pero te pones a buscar libros y encuentras “ristras de datos”, ¿ me explico?…tipo histórico, tipo ” y entonces llegó la época de fulano, y el ministro hizo, o el emperador y las guerras”…y se me pasan cincuenta páginas contando las alianzas internacionales que no me interesan nada. Safranski a través de estos libros por lo que veo da también su visión y este estilo sí me interesa.
    Miraré el enlace y buscaré libricos para el asunto.
    Me ha gustado tu descripción…tan “pedante”;)…

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  6. Mita dijo:

    Creo que para conocer bien Alemania es básico leer a Heinrich Böll, yo he leído casi todo de él.
    También está Martin Walser , pero más leight
    Enzensberger, quizá, a mí se me hace cuestaarriba, nunca he terminado de leer

    Pero yo también estoy ahora enamorada de Safranski (siempre me gusta la gente de Frankfurt, son profundamente listos y multicultis)

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