Schiller, Weimar, Schumann y los leones.

Leyendo hace días a Safranski les contaba alguna anécdota de las que cuenta en el libro sobre Schiller y Goethe, que son divertidas de leer.

No era cosa de destripar el libro, porque merece que lo lean ustedes enterito, pero hoy quiero volver a él con motivo de que he leído el poema que Schiller escribe y que Schumann convierte en un lied, que fue fruto de algún disgusto para el poeta en la corte de Weimar.

La verdad es que el poema es poco ameno de lectura para nuestros ojos de hoy, cuenta una de esas historias tipo fábula moral, apólogo,  o similar, sobre una dulce señorita  por la que bebían vientos diversos pretendientes; se halla la corte, los nobles y la dulce Cunegunda en lo que Schumann llama “un parque de leones”, vaya un espectáculo de casa de fieras, y lo que sucede es que a la buena señora solo se le ocurre tirar un guante dentro de una de las jaulas para que la recoja el enamorado, a lo cual éste responde como la leyenda dice que debe hacerse, pero en vez de decirle lo mona que es al darle el guante, se lo tira a la cara soltándola “ señora, no me apetece vuestro agradecimiento”.

Bueno, el poema es malo de solemnidad a mi modesto criterio, y recoge una balada de procedencia francesa, pero a lo que voy es a que cuenta Safranski que este escrito a Schiller le creó problemas en Weimar porque la nobleza con la que se relacionaba consideró que un caballero jamás reaccionaría así, y que ponerlo en un poema era un desprecio a las buenas costumbres.

 

Se me ocurre pensar que en Weimar les debía parecer muy bien que las señoras tirasen guantes a las jaulas de los leones…

Schiller parece que tuvo que andar en explicaciones por tal motivo. Lo que también muestra que desde antiguo no se puede andar jugando a dos bandas; porque todas las “cortes” nos van a arrojar a los leones a la que nos descuidemos.

Pérez Cárceles, con muy buen criterio, añade que “sorprende esta balada aislada”. Otra cosa es pensar, añado yo, si no sería que también Schumann quería decir algo más de lo literal al musicarla.

La obra es el opus 87, y se titula El Guante.

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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