La cosa ésta del Debate de Investidura.

Advirtiendo que a los de  Equo y a foro Asturias no me los tragué, porque no me interesan absolutamente nada, unas notas breves del debate.

Mariano Rajoy estaba muy contento. ¿Cómo se puede estar tan contento si según dice vamos al precipicio?…por lo demás, aburrimiento de somos un gran país, somos una gran nación, y hay mucho paro que es una cosa muy mala así que voy a hacer recortes.

A mí sinceramente que seamos un gran país o dejemos de serlo es cosa que no me preocupa. Esto de las tareas comunes me aburre mucho porque siempre es mentira y los platos rotos los paga el currito.

Dijo que nos va a subir la pensión a los jubilatas. Me alegro tanto. En cuanto a cosa económica yo no tengo ni repajolera así que cuando se pone a hablar de déficit solo se me ocurre que pague quien más tiene, que no subvencione a bancos y que se deje de gaitas. Igual si los bancos no se endeudaran no habría que echar a los trabajadores de sus empleos.

No sé.

Me gustó Rubalcaba; por el tono y por las formas. Me gustó su entrada a algunas cosas y me gustó que preguntara otras; por primera vez le vi dejar ese tono de víctima propiciatoria, de crucificado de antemano y a los pies de los caballos que sacó el día del debate, en el que daba grima; o me la daba a mí. Me pareció creíble como jefe de la oposición; el día del debate parecía un escolar al que iban a regañar. Creo que el hecho de no tener detrás el aliento de Zapatero, saber que no depende de él, le ha beneficiado. Creo que ha dado un paso adelante y de calidad en la forma de verse a sí mismo; me daba antes la impresión de que no tenía nada claro qué papel representar. De hecho me ha recordado algunas excelentes intervenciones como ministro.

Cayo Lara me pareció penoso. Impresentable por anacrónico, manteniendo modelos de  hace tres décadas, creyéndose el papel de mitinero furibundo; panfletario, anticuado y pelmazo hasta aburrir. En el tono de los mítines de los años sesenta; solo le falta la cazadora de pana, el poncho y el retrato del Che. Triste.

Los de la izquierda ( los tres en uno) tienen un problema serio; para empezar lo de hablar tienen que aprenderlo. Demagogia salonera, leyendo a toda hostia por si les cortaban la palabra, acojonados de verse en el Parlamento. Y previsibles.

Capitulito especial para el banquero de CIU. Para llevar a este señor, mejor al director de un banco catalán, pongo por caso. Ambiguo, soterrado, trapacero, taimado, le daré mi apoyo si me confirma que a la banca catalana la va a dejar hacer lo que le salga de la pirindola. Ya sabemos que CIU se distingue por no tener ideario político salvo el pactismo por ventajas económicas. Da bastante asquito.

Rosa Díez descendió entre sueños de ideales y apelaciones románticas a algunas cosas que no están mal. Creo que fue la única que habló de la corrupción política, lo cual ya es algo. Y lleva razón en que la crisis no es solo económica sino ética. Lo malo de la Díez es que todos sabemos que es la dueña de su partido y que lo inventó porque la echaron del PSOE. Es decir, que sale con lastre de entrada. Pero no dijo tonterías. Podrá no estarse de acuerdo, pero no dijo memeces como el Lara, por ejemplo.

Y ya digo que a Equo y a Foro Asturias no les escuché; a esas horas me tenían pelín harta de demagogias unos y otros.

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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2 respuestas a La cosa ésta del Debate de Investidura.

  1. Alena, estamos de acuerdo en casi todo. ¿En qué no? Pues mira, creo que no merecemos este futuro presidente que nos ha caído por votos. Se arroga todos los bienes de este país. ¡A estas alturas! Cuando estamos aquí y en esta catástrofe, en gran parte, la nacional, por lo que hicieron en su período de mandato anterior. No, no nos lo merecemos. ¡Al tiempo!
    Y no estoy de acuerdo con la conversa que dice palabras tan lindas como: “¡No se cabree conmigo Sr. Rajoy! ¡Todavía no es presidente y ya se cabrea conmigo!” ¿Esta sra. quién es? ¡Ah! ¿Una exiliada o una conversa? ¡Vade retro a los conversos!
    Por lo demás, Alena, en completo acuerdo a pesar de quien se denomina, tristemente, “de izquierdas”.

    Un abrazo.

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  2. Gracias por este resumen. Sólo me había enterado que se piensa cargar los puentes en aras de palabras tan maravillosas como productividad y eficacia y rentabilidad de las empresas -sobre todo las grandes-. Algo sobre dar más dinero a los bancos. Menos impuestos, pero más ingresos. Mi no entender.

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