Sin exagerar.

Una llevaba tres días la mar de rara.

 Una estornudaba un poco, tosía un poco, así como de modo alternativo, o sea, nada, esas cosas que nos pasan a todos de vez en cuando, se sonaba una, carraspeaba y pensaba, pues me duele un poco la cabeza, pero como una hace muchas cosas, lee, escribe, o sea, que está a punto de acabar su novela, va a sitios, pues una estornudaba cuando le tocaba y sólo de noche decía otra vez; huy que carraspera tan rara.

Bueno, pues hoy ha dicho una, voy a la matasanos, y que me diga si debo hacer gárgaras- con limón; mal pensados…-.

Pues resulta que llega, la mira su medico, su médico ya habitual, le manda abrir la garganta y sin más ni más le suelta; tienes un catarro congestivo de consideración. Te dolerá la cabeza, claro. Y se pone a recetar antibiótico y jarabe.

Y yo con estos pelos.

Despiste señor; y yo pensando cuando iba que a ver si me llamaba exagerada.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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3 respuestas a Sin exagerar.

  1. A veces las apariencias engañan… Siga usted sin exagerar, pero por favor, no cuide tanto a esos bichillos, que luego se acostumbran y claro…

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  2. pepe dijo:

    Eso es que se te reconcentra el republicanismo de izquierda y quiere salir por la boca, los ojos y las narices, ademas de por el teclado. Que te mejores un beso.

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  3. Mita dijo:

    Qué barbaridad, qué descuidada…Eso no puede ser, te pasa por tener siempre la cabeza en otra parte…
    Y esos pelos!!…Tienes que ir a la peluquería.
    Yo estoy feliz, hace un frío terrible, el que viene de los países nórdicos, pero trae una luz transparente preciosa.
    A cuidarse
    Besos

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