Correos.

La dulce señorita que trae el correo, en vez del paquete me deja un aviso a nombre de Alena Collar, que naturalmente no es mi nombre en el registro civil.

 Tengo que llamar-y lo hago- al jefe de distrito de correos y explicarle que es el paquete ochopotocientos que me mandan a ese nombre y que porqué deja un aviso. Y sale con la copla de que lo llevaría y no habría nadie. Y le explico que el conserje tiene sabido que mis paquetes vienen a ese nombre. Lo arreglo, claro y lo traerán el lunes y lo recogerá el conserje. Y deduzco; en correos no toman nota de lo que se les explica; porque es la segunda vez que me pasa. La dulce señorita es nueva, porque el resto hasta ahora me ha traído el paquete en mano. Debo hacer cambios evidentes en el registro civil. Y no, no deduzco que manden los paquetes a mi nombre del DNI; ¿porqué?…pues porque no me da la realísima gana.

Si hace una semana me llegó de Segovia un paquete en mano, y hace un mes otro desde nada menos que Argentina a nombre de Alena Collar,  no es que no sepan quién soy; son ganas de joder de la dulzura que nos ha caído en desgracia este mes.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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