Desviar la atención.

En política cuando se quiere desviar la atención de un asunto, se agita otro, y si se puede de manera que una a la gente en torno a una opinión común.

Si se cuenta con prensa, tonta o convenientemente adoctrinada, para qué queremos mas.

Ayer y antes de ayer han salido varias opiniones de políticos, muchísimas de ciudadanos del común en blog, páginas web, etc, diciendo lo que se piensa del rey sin eufemismos. El gobierno se calla como es normal en Rajoy, y el PSOE oficialmente mira a otro lado, mientras Tomás Gómez por una vez dice algo con sentido, y Rosa Montero hoy en el País incide en lo mismo; al menos que abdique.

Bien. Estando así el patio, y con la idea esa de que en este triste país llamado España no se puede ni hablar de la forma de estado porque te arrean con la Constitución en la cabeza, con el resto de los intelectuales “desaparecidos”, calladitos, muditos, como si les hubiera dado un mal aire, al gobierno y a la prensa le viene pintiparado el asunto de que la presidenta de Argentina en su perfecto derecho decida nacionalizar lo que es suyo, o sea, los hidrocarburos argentinos y hacerle de paso la pascua a Repsol; compañía privada de capital español.

Vaya por diox, de perlas ha venido el asunto para querer ponernos a todos “prietas las filas”, unirnos en “sentimiento nacional” por una empresa privada, y decir la estupidez de que un ataque a una empresa española es un ataque a España.

Será la suya, digo, la España que usted dice. Porque a mí, Repsol me trae absolutamente al pairo, qué quieren que les diga. Por mí como si se opera.

Pero ha venido de perlas, porque ahora ya no es portada lo que tenemos que hacer con el rey, sino lo malos que son los argentinos. Y así, claro, dentro de tres días al rey le podemos dar otro aplauso cuando nos enseñe lo bien que le ha quedado la patita. Total; ya no es noticia.

Les añado-acabo de verlo- un enlace sobre el tema.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
Esta entrada fue publicada en Dando el Espectáculo. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Desviar la atención.

  1. Sólo un matiz, sin excesiva trascendencia al fondo de la cuestión: el capital de Repsol no es tan español como pretenden inculcarnos. ‘Sólo’ el 10% pertenece a una empresa supuestamente española, SACYR. Hay casi la misma cantidad de la petrolera mejicana, y la parte mollar de las acciones se mueve en fondos de inversiones administrados por banca no española.

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.