La Revolución desde casa.

Verán llevo días queriendo escribir este texto porque una está pelín hasta las narices de chorradas y maniqueísmos estúpidos.

A mí me encanta el fútbol, me ha encantado desde pequeña y me va a seguir chiflando. Cuando juega el Real Madrid- equipo del que orgullosamente digo que seré hasta que me muera- grito, salto, y en partidos importantes hasta saco la bufanda del Madrid del armario.

Y resulta que en el momento en el que hay un partido importante para los que nos encanta el futbol, salen los maniqueos a decir estupideces. Es decir, que como está el país muy mal, como la economía va fatal, como hay un paro que te cagas, a mí no me puede encantar el futbol y tengo que estar todo el día diciendo que esto es un desastre porque hay que ver lo malos que son Messi o Ronaldo por cobrar tanto habiendo gente que lo pasa mal a fin de mes. Y además si me chifla el futbol resulta que no contribuyo a la “revolución” y soy una capitalista asquerosa.

Con –o mejor dicho sin- su permiso: váyanse ustedes al carajo. Cuentan ustedes la misma imbécil historia de cuando éramos pequeños y nos soltaba el cura que mientras nos comíamos el bocadillo en el colegio se morían niños en África y algunas niñas tontainas dejaban de comérselo: ellas se quedaban sin bocata y los niños se seguían muriendo. Eso sí; la conciencia jesuítica muy contenta. Digo “ellas” porque yo sí me comía el bocadillo.

No me hagan revoluciones de café. Porque por esas regla de tres les puedo soltar que mientras ustedes desde el saloncito de su casa teclean “compromisos”, en una pantalla de ordenador, hay gente que no es que no tenga ordenador, es que no tiene ni escuela. Y entonces, ¿qué?… ¿se van ustedes a ir a Somalia a concienciarse?…

Hala Madrid.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
Esta entrada fue publicada en Dando el Espectáculo. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a La Revolución desde casa.

  1. francisco gomez dijo:

    Es que el tema es viejo y manido hasta la saciedad y tiene que ver con los que se denominan “intelectuales” y quieren dictar lo que es y no es.Un partido,una charla,un paseo,mis paseos en bicicleta,mis lecturas,mis cabreos, mi vida,tu vida es diversa y tiene muchos matices y tiene muchas horas para hacer muchas cosas
    Visca El Barça
    P.D Aprovecho a decirlo pues pronto un fernadez puede prohibirmelo

    Me gusta

  2. alenar dijo:

    Paco: si un fernandez te lo prohibe, yo lo diré contigo un segundo después de que lo prohiba.

    Me gusta

  3. Llegados a este punto, el verdadero problema es cómo se ve el fútbol. Quiero decir, que el fútbol como tal es una distracción, una afición si se quiere, para quienes nos gusta. Nos sirve para pasar un buen (o mal) rato y para desconectar las neuronas, pues el ser humano está hecho de una manera digamos distinta a las máquinas de coser, que sólo sirven para coser, o para dejar un jarrón cuando están cerradas. El problema (y eso también se da, y también se procura) está en cuando el fútbol se usa como opio. Y se hace y se intenta. El problema, entonces, no está en el fútbol, sino en el poder y en la educación de los individuos. Como tú, supongo, conozco a personas, que salvo de fútbol son incapaces de hablar de otra cosa. Claro que conozco a personas que salvo del ‘tiempo’, no saben hablar de otra cosa.

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.