Civilidad

Civilidad viene de civitas, que quiere decir en latín ciudad. Y es una palabra que, durante siglos indicó un estado particular de comportamiento, de forma de actuar.

Civilidad significó en tiempos sinónimos o analogías como honradez, ética, decencia.

Aunque parezca que no, esas palabras también nos vienen de los clásicos.

Persona cívica era aquella que se comportaba de modo honorable.

Naturalmente eso era cuando existía la honorabilidad en el comportamiento.

Es decir, cuando no relativizamos la ética, ni los valores.

Estas cosas que, mal que bien nos hicieron progresar, aunque existieran éticas que naturalmente transgredieron normas absurdas, o meros comportamientos represivos.

Porque ser ciudadano también incluía buscar el cambiar las costumbres que impiden avanzar.

Hoy no.

No es que haya ciudadanos incívicos, es que la idea de civilidad no existe. Porque la costumbre lo que ha instaurado es que la incivilidad es permisible siempre que permita el ascenso del poder individual o colectivo.

Cuento estas chorradas porque me parece muchísimo más grave la ausencia de civilidad actual que la crisis económica, y me apetecía decirlo.

Dicen que el mal también avanza cuando las buenas personas se callan.

Y yo no quiero callarme.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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2 respuestas a Civilidad

  1. catherine dijo:

    Y política viene de polis, ciudad en griego…
    Actuar para el bien de los conciudadanos….

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  2. francisco gomez dijo:

    Me ha gustado esta reflexión y creo que es la hora de decir basta y rebelarse ante las injusticias, chorizadas y demás desmanes que ocurren a nuestro alrededor, no somos inmunes a la plaga de especuladores, arribistas y mal educados que no solo en lo económico están socavando valores que nunca se deben perder como los que señales en tu comentario. Todavía recuerdo a dos jóvenes a las que les hice saber en el lago Enol en los Picos de Europa que no deberían dejar las bolsas de sus detritus tiradas en el monte, la respuesta incívica que me dieron y como tuve que coger sus porquerías y dejarlas en unas papeleras que estaban a cincuenta metros.

    Saludos Paco

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