Peligros de Librería.

Ir a la Alberti es peligroso.

 

Es como ir a una especie de reducto donde te asaltan las telas de araña de los libros; un lugar en el que se requiere tu atención  y se desprenden los tentáculos de la literatura delante de tus ojos, una especie de laberinto del que no puedes salir sinó es con un paquete en la mano, un paquete con Dickens, por ejemplo, con Roth por ejemplo, y en el que cuando vas a irte de pronto hay un lagarto terrible en forma de  Morley, (editorial Periférica), La Librería Ambulante, que chilla : “no me has visto a mí”.

No les aconsejo que vayan a no ser que amen los libros; digo, los libros impresos, y las librerías, y el olor del papel, y el aroma de la tinta, y la delicuescencia de ojear y hojear páginas, y el roce de los dedos sobre las portadas.

Porque es peligroso; pueden contagiarse, y querer volver, y regresar, y otra vez salir con una bolsa llena de eso terriblemente inútil que se llama Libro y que, naturalmente no tiene futuro, ni objeto, ni sentido, porque hace pensar y ser libre.

Y además te dan café con pastas.

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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3 respuestas a Peligros de Librería.

  1. Mita dijo:

    Te dan café con pastas?!! Qué maravilla…La próxima vez que vaya a Madrid, allí estaré.
    Besos

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  2. catherine dijo:

    Las librerías son adictivas, nunca salgo sin un libro o más. Cuando empiezas estas visitas deberías saber que nada te impedirá volver y volver.Y como lo dices, lo más peligroso es que los libros te hacen ser libre.

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  3. Y que lo digas, y que lo digas. Más aún aunque no dieran café con pastas serían igual de peligrosas. ¿Y qué haremos, gensanta, con la que está cayendo y cuando nuestro sueldo siga bajando y bajando y bajando…?

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Los comentarios están cerrados.