Sánchez Gordillo, Iosu Uribetxebarria y alguna otra cosa.

Ustedes sabrán disculpar que ande yo poco activa por aquí. Como es habitual tiene la culpa un oído- el mío – que se ha puesto pelma.

Eso no quita para que no les haga un par de comentarios, aunque muy de pasada: Por una parte y a riesgo de escándalo, comentar que no tengo la menor simpatía por las entrevistas, salidas en la tele y demás zarandajas que anda haciendo Sánchez Gordillo. No me gusta nada el personaje- creo que es eso; un personaje-, no me gustan sus reduccionismos y me parece anacrónico su marxismo irredento; me parece mero populismo para gente de buena fe. Y no quiero que me salven; ni unos ni otros.

No creo en la violencia para conseguir la justicia; cuando se usa- la violencia, digo- para mí deja sin sentido la motivación justa.

En segundo lugar, comentar lo de la previsible excarcelación de Iosu Uribetxebarria. Entiendo que puede ser un tema delicado y creo que el gobierno debe ajustarse estrictamente a la ley. Y añado que, en lo personal, me da grima. Este individuo no se ha arrepentido nunca de tener a un ser humano año y medio en un zulo, hasta el punto de haberle causado unas consecuencias psíquicas y físicas que a cualquiera bien nacido conduelen. Independientemente de que no estoy en absoluto de acuerdo con las  ideas políticas de Ortega Lara, no me parece que el señor Uribetxebarria hubiera apoyado sacar del zulo a Ortega si éste hubiera tenido un cáncer. No le he oído pedir perdón, no le he leído decir que se arrepiente del dolor causado. Lo de convertirle en un héroe es volver a querer contarnos la historia en falso. Este tipo es un delincuente que no se arrepiente de serlo, y para mala suerte suya tiene un cáncer, pero eso no le resta un ápice de inmisericordia cuando secuestró a Ortega Lara. Entonces estaba sano. Entenderé que con la ley en la mano sea legal que lo excarcelen, pero no me pidan que diga que me parece justo. En todo caso, habría que hablar de la infinita generosidad de nuestro sistema democrático al que tanto se opone este tipo.

 

Por hoy lo dejo. Añadirles que ando leyendo La Formación de una marquesa, de Frances Hodgson Burnett. Me está divirtiendo. Ya se lo comentaré.

Y disculpen si aparezco poco.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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