Últimas lecturas.

He estado leyendo estos días cosas diversas. Unas interesantes y otras que me han decepcionado.

Creo que la decepción no es por causa del libro sino mía. Vamos a empezar por ella.

Empecé a leer hace días La balada del café triste. De McCullers. La verdad es que el titulo en castellano es precioso. Y yo iba predispuesta a que me gustara. Pero no. Verán, McCullers describe muy bien, breve, directo, sencillo y concreto. Dibuja muy bien un ambiente, siluetea muy bien. Pero yo no conseguí que la historia me interesara, sinceramente. De hecho apenas leí seis páginas. No conseguí entrar en ese mundo que plantea, no me conmovía nada de lo que expresa. Me temo que es cuestión de piel, o de lejanía hacia un mundo determinado o una literatura determinada, porque me pasa con muchos escritores del llamado realismo norteamericano; me queda lejísimos lo que les pasa a esos pobres seres siempre rondando tabernas solitarias en pueblos macilentos y llenos de polvo donde la desolación es tremenda y todos los actores del drama  están muy tristes, muy solos y muy desamparados. Me pasó lo mismo con Faulkner, que me aburre hasta el aullido, con Tennessee Williams, con algunos otros.

No entro en ese mundo peculiar, no me interesa, qué le vamos a hacer…Y es una cuestión subjetiva, personal, es decir, que no es que yo esté hablando de la calidad literaria del libro; no, hablo de que a mí no me llega, que hay una distancia del narrador que a mí me deja absolutamente fría.

Los otros dos libros son distintos. Leí de Kertész, Yo, otro. Crónica del cambio. Una especie de reflexión autobiográfica que me pareció cuando menos interesante, aunque a veces se le va pelín el asunto en filosofías solemnes y me cansa. Pero es un libro breve de interés.

El último, porque aún lo estoy leyendo es de Ford Madox Ford, Amistades literarias. Semblanzas por tanto de escritores amigos y de lecturas. Madox murió en el 39, pero sigue teniendo interés. Su visión por ejemplo de Turguenev, o de los pre-rafaelitas es muy interesante. Su estilo es muy ameno, irónico, bien humorado, me está gustando. Ya les diré algo más cuando lo termine.

En estas lecturas ando.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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Una respuesta a Últimas lecturas.

  1. catherine dijo:

    De Kerstész leí Sin destino que me apasionó. El Kaddish por el niño no nacido sufre también de momentos de filosofía solemne, según tus propias palabras. Lo ví entrevistado en la cadena Arte, es un hombre solemne. Acabo de leer que no va escribir más.
    Me alegro de saber que lees tanto, estarás mejor.

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