Cómo crear una revista de arte y literatura y no morir en el intento.

 

I

 

A modo de introducción en allegro inconsciente.

 

Con las cantidad de consejos serios y llenos de cosa de esta de la buena, de “ahora os voy a decir yo lo que hay que hacer”, espero que quienes vayan leyendo estas mini reflexiones personales, y digo personales porque de quien puedo hablar es de mí y de mi experiencia, sobre este tema de cómo hacer una revista en la red, no suenen a “veréis ahora”; porque va de todo lo contrario.

Para empezar digo que esto lo escribo por ofrecer alguna idea que la experiencia de cinco años me ha ido dando en el asunto; y que me imagino que habrá cien experiencias distintas que la mía: os animo a compartirlas aquí y así contrastamos ideas si queréis.

Esto lo he titulado “allegro inconsciente” porque, en mi caso, yo tenía un gran entusiasmo por hacer una revi en la Red desde hacía años (de ahí el allegro) pero era una completa inconsciente al no saber dónde me estaba metiendo.

Había participado ya en revistas que llevaban otros y la experiencia no había sido buena objetivamente.

Y me explico.

Primero, si uno lo que quiere es simplemente escribir y publicar en una revista, basta con adecuarse a las normas de ésta y despreocuparse del resto. Ahora, si uno participa de algún modo en la dirección de ella, uno no puede despreocuparse-en teoría- de ese resto; que a menudo es complicado y difícil de ajustar. Yo participé –en teoría- de algunas líneas directivas de algunas revistas en las que se demostró- o yo así lo vi- que el proceso daba bastante igual. El resultado fueron varios desastres de revista y mi cansancio.

Segundo. Si uno lo que quiere es crear una revista de calidad- cosa que en teoría queremos todos- tiene que olvidarse de ese eufemismo que se llama “los amigos que seguro van a ayudar”.

En mi experiencia personal, cuando una anuncia que va a sacar una cosa de este tipo, salen amigos como setas. Te van a enviar de todo: poemas, relatos de diez folios, el vídeo en el que les dan la Flor Natural, una crónica de cuando vieron a su amiguísimo el escritor fulano, con foto incluida donde fulano no aparece pero ellos sí, y así siguiendo. Naturalmente si les dicen que lo envíen, de diez ofrecimientos nueve son artísticamente una pena…

Después están los que directamente te dicen, y cito literalmente: “te vas a estrellar porque tú de esto no sabes; yo te podría aconsejar”.

Y aquí viene el primer consejo, el mío, digo: No dependan de amigos bien o mal intencionados para echar a andar, busquen gente de calidad y explíquenles el proyecto; a ser posible, desconocidos. Gente que quiera colaborar sin andar preguntándose cuántas palmadas en la espalda se va a llevar al mes.  

Y de lo anterior se deduce el segundo consejo: no acepten creaciones artísticamente malas aunque sean de su más mejor amigo íntimo del alma.  Dirán que porqué: pues porque después de las veinte primeras visitas a la página de los amigos del amigo del alma, esa creación no se volverá a leer si es de mala calidad.

 

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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Una respuesta a Cómo crear una revista de arte y literatura y no morir en el intento.

  1. Ardua tarea. Alenarte Revista va por el número 88 y eso dota de credibilidad y experiencia tus comentarios.

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