Discapacidad diaria.

Hoy es el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, y quiero hacer una muy breve reflexión, adelantando que eso de los “días de” no me gusta nada.

 

Mi reflexión va en ese sentido. Hoy todos somos muy solidarios y hablamos de los discapacitados, hoy realizamos actos, recaudamos fondos, escribimos sobre el tema, y hacemos eso que se llaman “gestos”; por ejemplo ayudamos a cruzar la calle a alguien con bastón mientras nos hacen la foto- me refiero aquí al político de turno, por ejemplo- y terminamos el día con la sensación de haber hecho lo que debíamos.

 

Mañana yo seguiré topándome con mi calle en obras y la sonrisita divertida del albañil al verme dar un rodeo, la de la silla de ruedas no podrá entrar en el super porque no hay un acceso para la silla, y a un ciego le negarán el trabajo en una empresa. Mañana seguirán usando la palabra “autista” como insulto, igual que mongólico, igual que sordito, etc.

Mañana, si me confundo en un establecimiento público y en vez de escribir “ solicita de usted se sirva…” escribo “socilita de usted…”, el funcionario me mirará con cara de cabreo y me dirá que “rellene otra vez el impreso”, y si le digo que soy disléxica, me dirá que eso es cosa mía.

Mañana no es el día del discapacitado, pero resulta que seguiremos intentando sobrevivir como todos los días del año en un mundo para gente que aún se divide en “gente normal” y “discapacitados”.

Pero eso sí; hoy, igual me miran con buenos ojos en la calle en vez de como siempre.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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