La tristeza de los árboles.

En Reflexiones sobre una Venus marina, Durrell habla de una leyenda en Rodas que alude a la tristeza de los árboles. Concretamente habla de la higuera y del hibisco.

Dice que estos árboles, cuando el dueño de la casa se ausenta, piensan que ha muerto y dejan de dar fruto, y señala a un personaje- probablemente real pero de nombre figurado- que va con él, a su casa, a visitar sus árboles para que no se sientan tristes.

 

La tristeza de los árboles…me parece una leyenda preciosa; siempre se habló de que tienen memoria. Me ha gustado verlo reflejado en Durrell y en Grecia, cuna de tanta memoria ancestral.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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Una respuesta a La tristeza de los árboles.

  1. Es una preciosidad de leyenda que -como casi todo en esta vida- desconocía.

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