Kepa Murua. Agitar la charca. ” Los pasos inciertos”.

Ayer por la noche terminé la lectura de Los Pasos Inciertos, de Kepa Murua.

Hacía mucho que no me divertía tanto.

 

A ver si yo me sé explicar. Los Pasos inciertos son el diario de Kepa desde 1996 hasta 2004. Los subtitula “memorias de un poeta metido a editor”.

Además de divertirme me interesó. Kepa Murua no “hace literatura”, aunque le sale de modo natural, en este libro. Quiero decir que lo que hace es contar lo que le pasa, lo que siente, y claro, resulta que como editor independiente y fuera de los circuitos de los gurús tiene mucho que decir. Ya era hora de que se escribiera un libro así, con nombres y apellidos, y además contando las miserias de la edición cuando no sólo no te echan una mano sino que lo que procuran es que no existas.

Ver desfilar las caras conocidas de gentecilla que va de estupenda retratada como lo que es, es un soplo de aire puro.

Pero aparte de esto en este libro he aprendido cosas; por ejemplo humildad. Es decir, cuando lees los “ejercicios equilibristas” de una editorial como la suya para poder publicar lo que a él le gusta realmente, te dan, me dan, ganas de meterme debajo de una mesa y no volver a jorobar con un manuscrito mío en la vida. Eso por un lado; por otro también aprendes la mezquindad del engaño de otros, so capa de ir de editoriales que ayudan al autor y se aprovechan de él; eso ya lo sabíamos, claro, pero que Kepa Murua le ponga nombres y apellidos hacía falta. Porque aquí parece que no se puede nombrar a nadie so pena de anatema.

Y además…sí, además de todo esto, hay algo en el libro que transcurre como un río subterráneo y que lo hace tan cálido: hay una persona que cree en lo que está haciendo, que sabe que lo van a ningunear, pero que no quiere renunciar a ser quien es, que no se vende; hay una ética del ser, una forma de vivir, que hoy casi no existe, y que es un soplo de vida y agua clara. Y hay ternura, y hay lirismo, y frases para quedarse en ellas una y otra vez. Y dudas, y un asesor económico al que una fusilaría cada vez que aparece…

Este libro no va a tener reseñas: quiero decir, reseñas oficiales. Es un libro que molestará, y la mejor manera de que no se venda, ni se lea, es no hablar de él. Por eso son sus lectores los que deben-debemos hacerlo. Porque hace falta gente que desenmascare, que diga lo que piensa, que agite esta charca infecta de auto fagocitados mirándose el ombligo y encantados de conocerse.

Léanlo; los editores “pequeños”,  LVR, ediciones Canalla, Talentura Libros, Urania, tantos otros, se sentirán reflejados en muchas cosas, sentirán que no andan solos. Los autores que andamos con los “manuscritos” de un lado para otro, aprenderemos que hasta para pedir una respuesta hay que tener humildad de saber recibir una negativa- cosa que a veces no tenemos, y me incluyo-, y los lectores de fuera del ámbito literario nos entenderán mejor a unos y a otros.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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