Un ballet revolucionario para una tarde burguesa.

Esta tarde de domingo he estado viendo en el canal digital de música clásica un programa que grabé hace días.

Hace mucho frío en Madrid, cae algo de agua nieve, y no invitaba la tarde a hacer nada, salvo estar en casa tranquilamente. O quizá es que me estoy haciendo mayor.

Era una retransmisión del ballet Flames de Paris. Con el ballet Bolshoi. La obra, que yo no conocía, sinceramente, es de Boris Asafyev, que dice la Wikipedia que fue un músico ruso muerto en 1949. El ballet se estrenó en 1932 y está basado en un libro de Felix Grass, un poeta provenzal muerto en 1901.

A veces una tiene la suerte de ser ingenua; lo digo porque el ballet a mí me ha encantado, pero naturalmente es un ballet con todos los tópicos sobre la Revolución Francesa, con la Marsellesa, la Libertad guiando al Pueblo, los revolucionarios buenos buenísimos, etc. Y a la vez, es un magnífico alegato; un  prodigio de danza, alegría, explosión de lirismo. Es curioso que, viéndolo, pensara-yo- en lo lejos que está hoy cualquier pensador de izquierdas de las ideas de Asafyev. Lo poco que nos ha servido la revolución a todos.

Y una no puede evitar cierta melancolía viendo el espectáculo; excelente, mientras cae aguanieve y la revolución se ha quedado en eso, en un ballet para la burguesa tarde de domingo.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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Una respuesta a Un ballet revolucionario para una tarde burguesa.

  1. Es probable que la revolución se la cargaran los propios revolucionarios cuando comprobaron que era más cómoda la vida burguesa. Al final la revolución parece que fuera un te quito a ti para ponerme yo, y así siguiendo.
    El artículo me ha encantado. Como bien dices, trasciende melancolía.

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