Crítica artística. A garrotazos.

Tan estúpido es minusvalorar artísticamente algo porque es muy conocido como valorarlo –también artísticamente- en exceso porque ha tenido “falta de oportunidades”. Y viceversa. Sugiero al lector que vuelva a leer la frase que acabo de poner porque no es la habitual.

La obra artística no entiende de reconocimientos. Somos nosotros los que categorizamos conforme a presuntos valores que decimos tener.

El problema es cuando se nos inquiere en base a qué consideramos algo “bueno, bello o de calidad”. Es decir, el problema son los parámetros que definen nuestro criterio. Consideramos que Las Lanzas, de Velázquez, es una obra de arte aunque- o porque- esté en un museo y sea conocidísima. Nadie se para a juzgar lo ya sabido. Pero si a cualquiera –crítico o no- se le pidiera que diera razones estéticas de por qué ese cuadro es una obra de arte, juzgaría con el criterio de ríos de tinta, de cientos de razones ya esgrimidas antes, de alusiones al “aire velazqueño”, etc. Y si un crítico diera razones de peso diciendo por ejemplo que el cuadro es una mamarrachada, se le trataría de ignorante. No nos pararíamos a contemplar sus razones, saltaríamos por encima de ellas, diciendo que no sabe lo que dice. Pero en ningún caso miraríamos el cuadro con atención intentando ver las razones de quien lo critica.

La viceversa; la obra de Barceló es mundialmente conocida, admirada por muchos, valorada por una mayoría de críticos. Pero en el instante en que se muestra obra de Barceló, afilan sus cuchillos otros tantos críticos expresando su desdén porque “ ya se sabe que Barceló no hace arte “. A cambio naturalmente, una gran parte de esa crítica, que procede de otros artistas o críticos aspirantes a artistas, proponen ejemplos de “arte de verdad”, que hacen personas que nadie conoce. Pero ni se analiza a Barceló ni la obra de esos otros artistas tan merecedores de fama. Es decir, se lanza la opinión y se crean mártires del arte mientras dura la exposición de Barceló. Y nuevamente lo que no se razona ni se critica es la obra.

El problema no es de la obra de arte, el problema es de la crítica sin el menor razonamiento desde el punto de vista estético. Ni les cuento cuando esto ocurre en el mundo de la literatura: las navajas afiladas y entre los dientes, según se sea de una capillita o de otra, para defender a unos, atacar a otros y también viceversa. Y naturalmente, lo que menos importa es el análisis detallado de la obra. Sea conocida o ignorada por la mayoría.

Aquí el que no corre, vuela, y al que viene delante que lo den un garrotazo.

Ese es el mundo de la crítica artística en España.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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7 respuestas a Crítica artística. A garrotazos.

  1. Y a todo lo dicho, con lo que coincido, añadiría otra cuestión: la imposibilidad de señalar las excepciones dentro de la obra de tal o cual artista. Me explico: si un artista es considerado un genio por la crítica y la historia, es casi imposible encontrar alguna alusión a una obra suya cuyo nivel no linde con la genialidad. Y a la inversa, lo mismo. Si alguien es considerado mediocre, lo será en todo cuanto haya hecho, sin excepción alguna.

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  2. Timone dijo:

    Durante mis años en la escuela y en la facultad de artes recuerdo estudiar concienzudamente folios y folios, críticas, libros y mil puntos de vista de diversos profesores sobre la genialidad del Guernica, y a mi.. pues ni fú ni fá, el cubismo no me decía mucho. Me lo estudiaba, asumía su importancia y ya. En un viaje hacia Cuenca, entre un autobús y otro y me metí al Reina Sofía a hacer tiempo. Y sin recordar que ahí estaba, me lo encontré. ¡Dios!. Sentí todo lo que había estudiado durante años. Me emocioné, me quedé de piedra delante, hasta el punto que pasaron las horas y perdí el autobús.

    En otra ocasión, un particular, me encargó un plagio. Un plagio de Kandinski. Por aprender, practicar y por pasta, acepté, con la rabia de que no le interesara mi propia obra. Pero con más rabia aún de que en un intento de vuelta de tuerca y snobismo, me encargará un raro cuadro impresionista de los inicios del ruso. Qué duro se me hizo, ese cuadro no me transmitía nada. Bajo mi criterio era mediocre en su género. Con la de cuadros impresionistas espectaculares que existen…
    Prefería mil veces pintar las copias que me encargaban las madres de mis amigas, de las bailarinas de Degás, porque sabía que ellas realmente los sentían, a pesar de lo manido.

    Y aquí mis dos vivencias personales de memorizar el criterio generalizado antes de sentirlo y de uno que iba en contra del criterio generalizado sin sentirlo. Y al final, acertada o no la crítica, aún con mil explicaciones estéticas, lo que me importa es la obra, si la siento en las entrañas o no.

    Y ya disculparás Alena la parrafada, jaja, pero me han venido a la cabeza leyéndote.

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  3. Timone dijo:

    Ups. Y ahora leo el comentario de Amando Carabias. Pues creo que acabo de llamar mediocre a una obra de Kandinski. Glups, que quede claro que me parece un genio Kandinski, pero chico, a mi ese cuadro no me decía ná. Jejeje, me fustigaré un rato por sacrílega.

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  4. alenar dijo:

    No tengo nada que disculpar, Timmy; al revés, agradecerte los testimonios, porque hablan desde el punto de vista no sólo de quien es conocedor del arte sino de quien lo practica; son los dos significativos, los dos testimonios que aportas, digo. Y enriquecen la charla. Y fíjate, volviendo a una idea que daba yo en mi escrito; a mí Kandinski en general me encanta, y sin embargo sí creo que tiene cuadros mediocres. Pero nos han contado que “debemos hablar siempre bien”…
    Lo importante es saber por qué pensamos como pensamos, sin que nos digan cómo hay que hacerlo. Y todo eso entronca con lo que decía Amando, del generalizar; “Cervantes un genio”; de acuerdo, pero su poesía es desastrosa, oiga.

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  5. Timone dijo:

    Genial, entonces, aprovecho esto foro libre para decir que aunque Kandinski tenga el título de “Padre del abstracto” reivindico desde aquí a Goya como el “Abuelo del abstracto” con su obra El Perro. ¡He dicho! jeje

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  6. alenar dijo:

    Gracias por considerar esta bitácora un Foro Libre, Timmy. Con respeto, cualquier idea se puede mantener.

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  7. Miguel Mora dijo:

    Es difícil definir el arte, lo bello, la calidad, la estética. Toda una historia, una educación pesando sobre nosotros. Sobre nuestra conformación del gusto, sobre nuestra forma de mirar. Pero inevitablemente, y la mayoría de las veces para bien, no nos podemos substraer a eso que llamamos autoridad, opinión autorizada, crítica autorizada, expertos. En ocasiones lo complicado está en elegir bien a los expertos de quienes nos fiamos. Recuerdo al crítico de cine Ángel Fernández Santos a quién si leía antes de ver la película la contemplación de la misma me resultaba mucho más enriquecedora. Si veía la película antes, en ocasiones, quedaba convencido de que no había captado infinidad de aspectos. O los había percibido de manera equivocada. Es sólo un ejemplo. Yo, en general, estoy en contra de la “autoridad” pero sin autoridad no habría educación posible : se puede educar con autoridad en el antiautoritarismo.

    En el arte, la sola presencia en un Museo otorga autoridad a la obra expuesta, no sé quien dijo que arte era todo lo que estaba expuesto en un Museo. Pero no sólo hay obras de arte en los museos, a veces las hay en la esquina de una calle, en un grafiti, en una agrupación por azar de determinados elementos. En la naturaleza por supuesto, y en la naturaleza modificada por un artista. No todos los genios hacen genialidades siempre, aunque Mozart… y no todos los mediocres hacen siempre mediocridades. Lo ideal para nosotros como espectadores, lectores u oyentes es procurar carecer de prejuicios y – si es necesario – saber cambiar algún criterio, saber cambiar de opinión.

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