Cartas entre Valente y Lezama Lima. Nada imprescindible.

Es interesante este libro de cartas y algunos ensayos breves entre Valente y Lezama Lima. Maestro Cantor, se titula de modo genérico, tomando el título del apelativo con que el primero llamó a Lezama.

Es interesante pero se queda en eso. Es decir, aporta ciertos datos sobre Lezama y su corresponsal, sobre libros y sobre todo acerca del particular ninguneo y opresión al que se vio sometido Lezama. Pero no mucho más. No sé si esto solo sirve para justificar el libro; ahora todo es epistolamanía, vamos a terminar por publicar hasta la correspondencia de los escritores con su hermanita pequeña a los siete años, los mensajes colegiales, o cosas así.

Quiero decir que es cierto que puede datar fechas de libros, que puede ser curioso saber ciertos datos cotidianos de la forma de ejercer la dictadura contra los escritores en el gobierno de Castro, pero que tampoco es un libro imprescindible para el conocimiento de Valente ni de Lezama.

Se lee rápido, porque es breve; quizá sea su mejor virtud. Por cierto, la introducción de Javier Fornieles a mí me ha parecido un coñazo que para qué las prisas. Y sí, es una visión subjetiva mía, claro está, pero se pone a desarrollar lo que pensaban los dos escritores sobre Miguel Molinos y otros heterodoxos, y se sube a las montañas de la filosofía mística, y desde allí nos habla de la nada, del ser, del concepto de vacío, que, efectivamente tienen que ver con Valente y su obra, pero que en las cartas sale de modo ocasional, no como desarrollo de un pensamiento. Lo que en mi tierra se llama coger algo por los pelos. Yo me la he saltado tan ricamente y las cartas las he entendido igual.

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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