Reflexiones sobre Europa: leyendo a Mandelstam

Anda una en diversidades, tanto caseras como externas, por así decir, y eso hace que me disperse también a la hora de contar cosas por aquí. A ver si sé contarlo aunque sea a lo confuso.

Pues verán, que sigo con la memoria de la Mandelstam, a trancas porque ya les dije que no me seduce, pero bueno, algo he avanzado; y eso trae reflexiones un poco en la línea del desconocimiento. Me explico, esta señora habla de escritores rusos del siglo XX, y cita una barbaridad de autores que yo ni idea de quienes sean; evidentemente claro que a Gorki, Tolstoi, Pasternak, la Tsvetáyeva,  los conozco, como a Ehrenburg, Pushkin, es decir, los que llamamos “escritores internacionales”, pero qué cosa sean los llamados “acmeistas” o poetas simbolistas de los primeros tiempos de la revolución que ella cita como si  fueran conocidísimos, yo ni repajolera idea, y que me disculpen, ustedes y ellos, mi ignorancia.

Al hilo de esto se me ocurre pensar el daño que tanta guerra, dictadura y genocidio del siglo XX ha causado a lo que debería ser el transcurso natural de los procesos culturales: generaciones enteras de artistas muertos, en las dos guerras mundiales, en la guerra incivil, sí, pero otros tantos encarcelados, desterrados, u obligados al silencio; exilios interiores además de los otros. Muchas veces se me ocurre imaginar qué hubiera sido culturalmente Europa sin estos tres actos de barbarie. Y causa una tristeza enorme elucubrar con que Lorca no hubiera muerto, ni Maeztu, ni Maiakowski, ni Mandelstam, ni pintores, músicos, artistas en general,  etc.

Hubiéramos tenido otra Europa. ¿Imaginan una Europa sin seis millones de judíos asesinados?, ¿ donde no hubiera sucedido el Holocausto?…¿ se hubiera dado paso a Israel, o todavía sería una aspiración del pueblo judío?…

Si no hubiera habido un generalito como Franco, ¿sería este triste país hoy una República?…

Ya ven lo lejos que me lleva este libro que no obstante me cansa.

En esas estoy, acabando a trancas, que ya veremos si al final es que sí o que no; en todo caso no voy a hacer la reseña: con estas notas lo doy por reseñado. Si quieren mi opinión lectora se la digo: Si les interesan las valoraciones personales de la obra de Mandelstam, y noticias sobre cierta literatura rusa desde un punto de vista subjetivo, léanlo, pero ármense de paciencia porque no es un libro entretenido; no es ameno, es subjetivo, personalista y a mi gusto en exceso localista. Si quieren conocer al autor yo les diría que busquen mejor una antología de él. Hay algún libro suyo en editorial Acantilado.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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Una respuesta a Reflexiones sobre Europa: leyendo a Mandelstam

  1. Somos hijos del pasado, aunque sea un pasado de barbaries que creó simas donde debiera haber habido eslabones. Algunas cosas deberían recordarse cada inicio de curso, para que las próximas generaciones no lo olviden y, al menos, semejante atrocidad no vuelva a producirse.

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