Naturaleza libre.

Ayer por la noche cayó agua nieve.

La calle, mi calle, con medio metro de agua, bajaba desaguando convertida en arroyo. Mirándola, pensaba que la naturaleza sabe mucho más que nosotros de ciclos naturales y de respuestas a agresiones.

aguanieveNo me extraña ya el radicalismo del clima: estos cambios de grados, ni estas lluvias agresivas. Ahora no llueve lento: el agua cae como reclamando.

Reclamando su lugar natural, claro. Como los ríos reconducidos reclaman el suyo, las torrenteras su espacio o el sol su calor cuando lo agreden.

No estoy hablando de ecología. Hablo, escribo, de cómo nos ha dado igual durante milenios lo que sea de este pobre planeta donde habitamos.

Me gustó ver el agua: libre, bajando, sin tasa, sin medida, haciendo acto de fe de sí misma. Importándole un ardite aceras y vallados. Demostrando la impostura de la domesticidad.

Brindo por esa agua lanzada a tumba abierta en la noche de Torrelaguna. Era como si me hablara; como si me mirase y dijera: “ tú también puedes hacerlo”.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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Una respuesta a Naturaleza libre.

  1. Suscribo. Salvo que unos kilómetros más al norte y unos cuantos metros menos de altitud, todo fue agua y granizo, no agua nieve…
    Por lo demás, tal cual.
    ¿Qué planeta vivirán nuestros hijos?

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