Margaret Atwood: cierta distancia. ( ” Un día es un día”)

He terminado ayer noche-madrugada porque andaba con algo de insomnio- Un día es un día, de Margaret Atwood.

Es un buen libro de relatos; recoge una selección de la propia autora, que los explica un poco en el prólogo de la obra.

Había leído de ella antes su libro Resurgir, y también Penélope y las doce criadas. Muy diferentes entre sí, ambos tienen aquí reseña.

Éste de ahora me parece que muestra la faceta más utilizada por ella para llegar a los lectores: los cuentos.

Me han sorprendido y me han gustado, aunque no me han seducido.

Todos los relatos de la autora –en este caso con tema común: las mujeres-, hacen planear por ellos la sombra de una duda latente, algo turbio, algo difuso, soterrado, que no siempre se hace explícito pero que marca a sus personajes. Porque Atwood es una escritora de personajes y de lo que les sucede; o de lo que ellos creen que les sucede. Son por tanto cuentos en los que suceden cosas, actos, hechos, que marcan. Y todo sin embargo como en tono menor: es decir, que no hay un acto que desencadene algo y cambie el relato, sino que ese acto permanece a través del tiempo como royendo lo que ocurre.

Es sobria, elaboradamente estilista al relatar, morosa, sin importarle dilatar la narración en meandros y recovecos. Y en lo subjetivo a mí me parece algo distante, algo fría: subjetivamente he advertido más lo bien escrito que está cada cuento en vez de meterme en el relato en sí. Hay un alejamiento-consciente- que me ha dejado en todos ellos la sensación de “que estaba leyendo un relato”, en vez de quedarme prendida de él.

Me ha gustado, sí, pero no me ha entusiasmado.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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