Mario Levi. Divagar y perderse.

Andaba leyendo a Mario Levi, Estambul era un cuento. Y lo he dejado. Y adelanto que es un buen libro de corte reflexivo que cuenta la historia de una generación familiar y sus diversísimas ramificaciones.

Y digo que es un buen libro porque tiene calidad literaria, estilo elaboradísimo, reflexiones que comparte con el lector, sucesos y anécdotas que pueden acercarlo.

Pero yo no he podido seguir leyendo. Ha ocurrido que, empezando bien la cosa, poco a poco el tono del libro me ha ido despegando de lo que en él sucede. Me iba dando la sensación absolutamente subjetiva de que el escritor se detenía demasiado porque en realidad no sabía exactamente qué contar, y no es eso, claro, lo que sucede es que se toma como pretexto una saga familiar para narrar a Estambul, y a mí me andaba pareciendo que no conseguía ni lo uno ni lo otro. Es decir, que podía haber narrado una de las dos cosas, pero para la saga parece que no tiene demasiados datos salvo sus elucubraciones y para Estambul da unos detalles tan genéricos que no terminas de situarte.

Y es posible que sea yo, pero sea por lo que sea, no lo terminaré.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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