La realeza maleducada.

Esto de que sus augustas realezas consideren a la gente que les abuchea como maleducados, recuerda a la reina aquella, que dijo lo de si no tienen pan que coman bollos, al encontrarse a gente protestándole en el balcón.

Es cuestión de buena crianza, Majestad. La gente se ha acostumbrado a comer, y cuando se entera de que le cuesta el triple y a ustedes la mitad porque sus negocios familiares les permiten no sólo comer bollos sino no enterarse absolutamente de nada, pues va y les abuchea.

Otra cosa es que ustedes despachen al pueblo como si estuviéramos en el siglo XVIII y esto fuera la corte de los desamparados; con su derecho de pernada y de estar ausentes de todo.

El problema, queridos educadísimos compuestos de brillantina, joyas en el Real y actos de caridad patrocinados por Noos, es que, por mucho que les jorobe, ustedes son tan revocables de su poder como cualquier jefe de estado. No han venido por la Gracia de Dios, sino por la Gracia –desgracia- de Franco, y el no querer enterarse de que el país está hasta las mismísimas narices de sus chanchullos, elefantes, negocios, amantes, niños pijos y sobre todo de su desprecio por el país, no quiere decir que el país sea lo que ustedes quieren que sea: una pandilla de maleducados.

Aquí, augustas realezas, los únicos maleducados son ustedes.

 

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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