Primeras páginas de Eichmann en Jerusalén”, de H. Arendt. Mínima reflexión.

Ando leyendo Eichmann en Jerusalén, de H. Arendt.  Llevo muy poco del libro, apenas setenta páginas.

Ya sé que la mayoría de mis lectores, cultos e inteligentes, lo han leído, así que sobra explicar que Arendt lo que hace es contar no sólo el juicio de este nazi, sino quién era, y estudiar el tema del nazismo. Esto dicho a grandes rasgos. Pero a mí no me interesa hoy hablar de esto; me interesan algunas cosas que iré compartiendo del libro según lo vaya leyendo.

Me ha hecho pensar, por ejemplo, que Eichmann entra en el partido impulsado por un amigo, cuando en realidad lo que iba a hacer era entrar en una sociedad masónica. O la nula ideología. El hecho de la “obediencia debida”, el no tener “nada contra los judíos”. Es decir, entrar de refilón en una organización para la muerte y matar sin tener conciencia del mal, porque se está cumpliendo órdenes.

Ya sé que de esto se ha hablado y escrito hasta aburrir. Sólo escribo lo que me va dejando pensar el libro; sin más.  Sin tener conciencia de obrar mal se asesina por decreto. El funcionario de la muerte.

Leo también sobre la ambigua posición de los alemanes. Sobre la “pose” que mantuvieron en el juicio de ayudar a la justicia, y en realidad no querer ver, ni por supuesto admitir tantos silencios de la época, el apoyo disimulado o no al régimen, etc.

Igual me resulta interesante lo que dice Arendt de que a los judíos no les interesaba tanto juzgar los hechos de Eichmann sino juzgarlo por el tema judío.

Seguiré contando por aquí.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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