Foster Wallace. Fuegos de artificio.

Acabo de terminar- es un decir porque me he saltado parte- el libro de ensayos y artículos de Foster Wallace titulado En cuerpo y en lo otro.

El libro recoge una serie de ensayos de este joven ya para siempre autor- se suicidó en el 2008-, acerca de diferentes temas, en los que en el fondo subyace la referencia a la sociedad del espectáculo principalmente en América-del Norte-, tomada desde distintos puntos de vista; el tenis como juego y representación del valor del grupo que asiste en colectivo a un espectáculo, las nuevas generaciones de narrativa- de fines de los años ochenta- los libros considerados representativos por él, y sobre todo la crisis de valores de fin de milenio.

Esto sería más o menos el resumen del libro. Con un lenguaje cáustico, deliberadamente heterodoxo, aposta irónico. Frases que quieren ser pensamientos brillantes y una especie de complicidad con el lector.

Bien. A mí me ha parecido un sacrosanto coñazo. Wallace me ha aburrido muchísimo. Su primer ensayo sobre la final entre Federev y Nadal para demostrar cómo el juego es una obra de arte y cómo los espectadores también forman parte de ella, a mí me ha hecho bostezar. Por ejemplo. Otros ensayos sobre literatura en los que fija su atención sobre libros que iban a ser la bomba repajolera muestran simplemente lo fácil que es meter la pata.

No me ha gustado su lenguaje de ahora voy y epato a todo el mundo; de, mirad qué cosas tan terribles digo que sólo yo me he dado cuenta. Me resulta cansino, pedante, aburrido y un mero jugueteo de un pijo metido a escritor.

Habrá gente a quien le guste y crea que este pollo pera es lo mejor que ha dado en años la narrativa americana. Apañados estamos.

Postdata: Tengo La broma infinita, del mismo. Dudo que la lea.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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Una respuesta a Foster Wallace. Fuegos de artificio.

  1. A veces ni la mercadotecnia es capaz de ocultar la realidad, porque -oh sorpresa- hay quien además de comprar libros los lee… y luego lo cuenta.

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