Viajes interiores de Sara Herrera Peralta: “Quien mire hacia abajo, pierde”.

Termino Quien mire hacia abajo, pierde; de Sara Herrera Peralta. Editado por Baile del Sol.

 Es un curioso poemario. Su estructura guarda una simétrica relación con el contenido. Sara plantea un viaje interior mediante un exterior conformado por los nombres de estaciones de metro y tren de París. Cada poema una estación. Dualidad simétrica por tanto.

Cada poema es por ello una historia en sí mismo, un viaje completo al fondo del ser humano.

Son, en general, poemas breves; como estampas, como apuntes en los que a menudo el aforismo o la reflexión en una o dos frases, va marcando los versos.  Versos que, más que apelar a la subjetividad del yo cuentan historias externas a la poeta. Historias, podríamos decir, que “ve” en el objetivismo de la mirada. No de expresión; pues en esa mirada hay una profunda compasión por el ser humano.

Son historias de ciudad, siluetas urbanas, vidas anónimas desplegadas ante nuestros ojos. A la vez, son poemas que comprometen la visión de la poeta: se narra algo, se describe algo con un lenguaje que apostilla lo que se describe: por tanto interiorismo y subjetividad de la voz que narra a la vez que objetivismo al describirlo.

Son poemas de un lenguaje muy directo, reflexivo, casi a la manera griega filosófico y al mismo tiempo sencillo en expresión, con cierto uso reiterativo del hipérbaton, que ayuda a la armonía sintáctica del verso.

En conjunto es un excelente poemario, muy elaborado de estructura, temática y desarrollo, y que cierra el círculo del viaje en el último texto.

 

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
Esta entrada fue publicada en Literarismos. Guarda el enlace permanente.