Julio Camba: estampas antiguas. ” Crónicas de viaje”.

Salvo las crónicas desde Nueva York que son un conjunto de tópicos reiterativos, las crónicas de viaje de Julio Camba que edita Fórcola son entretenidas.

Un humor blanco para entendernos, un cinismo algo impostado, una manera de contar muy ligera, de a vuela pluma en teoría, que nos hace sonreír, pasarlo bien en la lectura  y ver las ciudades a la manera del autor.

Lo cual no quiere decir que las ciudades que cuenta sean así. Porque Camba escribe desde la más absoluta de las subjetividades; y lo que leemos sobre París, Berlín, Constantinopla, Nápoles, etc, es lo que sintió el autor delante de ellas.

Camba, por lo que dicen en el prólogo de la edición, era lo que vulgarmente se llama un culo de mal asiento. Es decir que, como disfrutaba era estando poco en cada sitio y contando por eso sus impresiones de un modo –a mi modo de ver- algo banal.

Pero son divertidas; una especie de crónica de época: como quien repasa un álbum viejo de fotografías artísticas. A quienes les guste este estilo de literatura viajera- a mí me agrada- les gustará el libro. Es una visión del mundo entre el 1912 y el 1933, más o menos, que a mí me ha hecho pensar al ver algunas fotos de época en el después: hay una foto de unos adolescentes en Nápoles, por ejemplo, que, al verla, pensaba yo que unos doce años más tarde esos críos serían soldados de Mussolini, o  de la resistencia. Qué lejos Camba de pensar cuando escribe sobre el temperamento napolitano y el gusto por la música de los alemanes lo que estaba por venir. Es una sensación extraña; como de foto fija.

Pero las fotos viejas son agradables de mirar. Como leer este libro.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
Esta entrada fue publicada en Literarismos. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Julio Camba: estampas antiguas. ” Crónicas de viaje”.

  1. No está mal esta sensación. De vez en cuando conviene darse un garbeo por el gusto de dárselo.

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.