Lorenzo Luengo. Contar de otra manera. “El satanismo contado a los niños”

Leyendo el libro que voy a comentar, acabando de leerle, por mejor decir, ayer—terminé hoy— , pensaba la suerte que tenemos los lectores de contar con algunos libros que este año y el pasado han servido para dotar a la narrativa de cuentos de un peso como quizá hacía tiempo no tenía. Se me venían a la cabeza distintos autores que he ido leyendo y que, sin tener en común temas, tienen en común algo mucho más importante para mí: mostrar que se puede contar de otra manera.

Uno de estos autores es Lorenzo Luengo. Su libro, El satanismo contado a los niños, editado por Tropo Editores, muestra clarísimamente que hay una manera de escribir cuentos distinta, nueva, arriesgada, metaliteraria muchas veces, juguetona otras, elaborada, riquísima lingüísticamente, y además, de estructura absolutamente novedosa para la charca tradicional del cuento basada en lo del inicio, desarrollo, desenlace.

Luengo escribe sobre temas muy diversos que tienen algo en común: la posibilidad de facto de que la realidad  sea desbordada por lo irreal, por lo extraño, por lo sobrenatural o simplemente por lo inquietante. Y ese desbordamiento se lleva a cabo primero a través del lenguaje. Segundo a través del desdoblamiento de esa realidad en otra paralela, a veces implícita ( en el relato que da título al libro por ejemplo), y a veces explícita (en el bellísimo cuento La visita de los Jueves, por ejemplo)  Y tercero a través de la propuesta al lector de la metaliteratura , como ocurre en Puysser Anotado.

El mundo sígnico de estos relatos parte de la base de que el mundo que vemos puede ser absolutamente distinto a como nos aparece. Y aceptando tal idea, suceden hechos que debemos también aceptar. Uno de los relatos más escalofriantes pero más ajustados literariamente a esto último es La vida secreta de las mariposas; en el que partiendo de un hecho absolutamente prosaico, la visita del protagonista a una casa de putas, se desencadena una historia de locura que, sin embargo, en el relato, es absolutamente coherente con la narración.

Luengo deja al lector sin aliento, sin respiración y exhausto: felizmente exhausto. No sólo por lo que narra, sino por cómo; por los recursos estilísticos: la digresión, la metáfora, la elipsis, las alusiones, la concatenación de ideas a través de frases como ríos que van a dar en una idea, un acto, un hecho, un pensamiento, una conclusión. Por un lenguaje riquísimo que honra el idioma, que lo enriquece porque lo cuida Y además, es cómplice con su lector; apela a él, le da pistas para no perderse, le toma a veces el pelo o le anima a no perderse en el relato. Es un escritor para el paladeo, la degustación, la relectura. Para detenerse, pensarlo y volver a lo que dice. Y así llegar al final con la sensación de que efectivamente, como decía antes, hay otro camino para la narrativa; hay otra manera de contar, hay otros Escritores que al escribir demuestran que todavía es posible hablar de Grandeza cuando hablamos de Literatura.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
Esta entrada fue publicada en Literarismos. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Lorenzo Luengo. Contar de otra manera. “El satanismo contado a los niños”

  1. Gestionada su adquisición.

    Me gusta

  2. catherine dijo:

    Los libros para niños me encantan, tu reseña también aunque después de leerla dudo un poco que el autor se dirige a los niños.

    Me gusta

  3. alenar dijo:

    No es en absoluto un libro para niños. Es para adultos. El titulo proviene de una frase; en el cuento que se llama como el libro aparece esa frase. Nada que ver con literatura infantil.

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.