Muchnik y lo previsible. “Ajuste de cuentos”.

Ajuste de cuentos, de Mario Muchnik es un libro de memorias en el que yo no termino de encontrar un interés completo.






Decir esto de un libro de alguien tan conocido como este editor suena a blasfemia. Pero es mi forma de verlo. Y me explico; después de un primer capítulo muy ameno, muy interesante, muy efectivamente “contador” sobre el antiguo Buenos Aires, el autor se dedica a contar… y aquí está el asunto, porque no se sabe bien qué cuenta. Es decir, con la técnica narrativa del “me pregunta fulano” — siendo este fulano un hijo suyo o una conversación con su nieta— pretende dar una serie de notas reflexivas sobre hechos que le marcaron, que fueron significativos, pero sucede que se pone a contarlos y tampoco cuenta nada reseñable, es decir, a mí me ha parecido que hace un resumen resumidísimo de su vida con cuatro ideas que pretenden pasar por filosofía.

No es aburrido el libro, es que para el viaje no necesitábamos alforjas: lo que nos cuenta ya lo sabíamos y repetirlo es ocioso.

Acerca de alenar

Alena Collar. Periodista. Escritora. Madrileña.
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